3) Los presidentes de Comisiones podemos convocar a nuestras respectivas Comisiones. Lo que no podemos hacer es convocar a otras Comisiones. En todo caso-como ocurre cada vez que hay reuniones conjuntas- podemos acordar con los presidentes de otras Comisiones la convocatoria. Como yo acordé con Vilma Ibarra el tratamiento conjunto de Matrimonio Igualitario en el 2010, por ejemplo, para acelerar su tramitación después de una demora como la arriba mencionada (siete períodos legislativos. O sea…siete años).
4) En este caso yo acordé con el Diputado Vega, presidente de Legislación Penal, el tratamiento en cada Comisión por separado. Esto significa que una vez sancionado el o los dictámenes por Legislación Penal, se trata en Familia, Comisión que presido. Y eso es todo. No soy yo la que está en mora en el tratamiento del tema. Lamento que se haya sancionado un dictamen inválido recientemente. Pero esa situación se revierte fácilmente con una nueva y urgente convocatoria de Legislación Penal para emitir dictamen.
Estimado Daniel: usted cree que los diputados del oficialismo irían? Que firmarían dictamen? YO NO.
Usted lo sabe al igual que yo lo se: el oficialismo no desea asumir el costo de su oposición a la despenalización. Por eso es ideal encontrar un “chivo expiatorio”: el tema se cae porque Claudia Rucci no quiere tratarlo. Cuánto poder! Cuánta maldad! Infantil.
Si usted insiste en saber por qué afirmo esto, puedo hacerle llegar –en forma confidencial- el listado de diputados del Frente para la Victoria que me han pedido “que por favor no convoque a la reunión conjunta”, seguramente en cumplimiento de la instrucción política recibida. Es válido y respetable. Sólo hay que hacerse cargo. O, como mínimo, no culpar a nadie por la decisión adoptada.
5) En síntesis, ni “claro intento por trabar el debate”, ni “la misma estrategia que utilizó para aplazar la sanción de la Ley de Matrimonio Obligatorio”, ni “decía haber convocado cuando no lo había hecho”, ni “trabajó para que la ley no saliera”, como expresa la nota publicada por su diario. LAS COMISIONES SÓLO SE REÚNEN CUANDO SU PRESIDENTA/E LA CONVOCA.
6) Espero que el tema llegue rápidamente a mi Comisión. Estoy segura que los diputados del oficialismo no van a concurrir a la citación.
7) Dejo para el final dos consideraciones que resultan poco serias: que Eduardo Duhalde me haya llamado para cambiarme la posición es la primera. Mi teléfono es escuchado desde hace bastante tiempo. Hasta me han dejado mensajes de voz que reproducían conversaciones que he mantenido con dirigentes opositores. Sólo deberían consultar a los responsables de esas actividades para comprobar que dicha conversación nunca existió.
8) La segunda intenta emparentar mi decisión de no convocar a la reunión conjunta decidida unilateralmente por Legislación Penal con la muerte de mujeres argentinas: “Más allá de los intentos por no debatir el proyecto, la realidad es clara: cuanto más se demora el debate, más mujeres mueren por día”, dice la nota. Teniendo en cuenta la posición del oficialismo, suena a autoincriminatorio.
Deseo fervientemente se pueda abrir una etapa de debate serio, responsable, sin reduccionismos, ni prejuicios, ni etiquetamientos malintencionados. Para éste y los demás temas de todos los argentinos: pobreza, inequidad, desnutrición y mortalidad infantil, corrupción, educación, salud, energía, entre otros. La condición indispensable para ello es la verdad.
Desde ya, muy agradecida por su amable atención.
Claudia Rucci
Diputada de la Nación