Empresarios españoles y el Don Pirulero, aunque nadie atiende su juego
BILBAO (Especial para Urgente24). La economía de la region está de para bienes, con una previsión de crecimiento en torno al 5% del PBI para este año, y medio punto menos con miras al 2008. Aunque recalcan que la inflación es uno de los problemas a solucionar. La intención es continuar formando parte de la coyuntura latinoamericana, resultado de los altos precios de las materias primas y las políticas de estabilidad fiscal.
Al margen de esta situación, las empresas españolas quieren incrementar su presencia. Pero no a cualquier precio. Para ello reclaman garantías, ya que el desarrollo económico requierie de un marco regulatorio estable. No quieren sorpresas.
Tanto de visitantes como de locales, tienen exigencias para todos. En España las relaciones entre el gobierno y su entorno suele reportarles más beneficios que las decisiones macroeconómicas, aunque de nada servirían en un contexto inestable. Por eso su interés en que, mande quien mande, mantengan la fortaleza democrática, sin altibajos ni sobresaltos. A todo esto las pretenciones nacionalistas pueden ocasionar tensiones presupuestarias, y provocar inestabilidad económica. Cuestíón que quieren evitar a toda costa.
Para no ser menos. Dentro del entramado de empresas españolas, los vascos también vieron en Latinoamerica la posibilidad de negocio, así como la inestabilidad. No de dejaron pasar la oportunidad de negocio.
En la ultimos 20 años la región se convirtió en uno de los principales mercados, en donde los vascos invirtieron entre las 200 compañias radicadas € 11.300 millones (entre 1993-2006). Esta cantidad supone el 43,5% de la inversión vasca durante ese periodo, que superó los €25.800 millones en el mundo, según los datos aportados por la Sociedad de Promoción y Reconversión Industrial (SPRI). Con respecto a las importaciones y exportaciones los vascos
equipararon la balanza.
El País Vasco exportó en 2006 productos a América Latina por valor de € 934 millones. Su saldo comercial con esa zona fue negativo ya que, según los datos facilitados por la Cámara de Comercio de Bilbao, las importaciones procedentes de esos países alcanzaron los € 990,9 millones, unos € 56,5 millones más. En cambio este año los cálculos les salieron mejor, ya que entre enero y agosto, las ventas a aquella zona alcanzan los € 765,1 millones, frente a unas compras de € 680,9 millones.
# Empresarios en la mira
En América Latina los empresarios tienen expectativas, mientras que en España el terrorismo mina sus ingresos, perjucicando sus inversiones. La probable deslocalización de empresas es un riesgo latente en el País Vasco y Navarra. El panorama no es alentador.
A raiz de la ilegalización del partido político de la izquierda radical nacionalista, Batasuna, y como consecuencia del cierre de las herriko tabernas que son los bares afines a este sector de la población, las finanzas de ETA disminuyeron. Y llegó el contrataque, a través de la extorsión, cuyo elemento esencial es la exigencia del impuesto revolucionario, recaudan € 460.000 mensuales. Estos datos fueron aportados por la Fundación Víctimas del Terrorismo, que presentó una investigación sobre los ingresos de ETA, asi como los gastos que genera el terrorismo.
Desde enero a octubre, la extorsión representó unos ingresos de € 4,63 millones, sin tener en cuenta las pérdidas que genera al Estado la actividad terrorista, cuya reconstrucción de los daños le costó a España unos € 54 millones desde diciembre del 2006.
Ahí no termina todo ya que el coste más alto es el de los 900 asesinatos y los miles de heridos que ocasionó a lo largo de su historia. De más está decir los contraproducentes consecuencias en la industria turística, muy a pesar del Museo Guggenheim, que de la mano de Frank O. Gehry impulsó a Bilbao, y colocó al Pais Vasco en el mapa.
