Maternidad post cáncer
"Una vez realizada la operación, los doctores me dijeron que volviera al hospital siete u ocho meses después para chequear que todo estuviera correctamente cicatrizado, y para saber cuándo podía comenzar a intentar quedar embarazada nuevamente. Yo ya tenía una nena que hoy tiene 10 años, pero sentía muchas ganas de ser mamá nuevamente. A los tres meses de ese examen yo ya estaba embarazada y si bien durante los nueve meses no fui al hospital para hacerme controles, todo resultó muy bien y mediante la realización de una cesárea finalmente pude tener a mi bebé que ya cumplió cinco meses", comentó a Pro-Salud News, Norma (35) una mujer que en agosto del año 2005 llegó al Hospital Municipal de Agudos J.M. Penna, presentando un avanzado cuadro de cáncer de cuello de útero.
* La maternidad es posible
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente se diagnostican aproximadamente 500.000 nuevos casos de esta enfermedad, también llamada cáncer de cérvix y cuyas causas son desconocidas aunque se sabe que la herencia genética y el contagio del Virus del Papiloma Humano (HPV según sus siglas en inglés), son factores de riesgo que contribuyen a aumentar su incidencia.
Otra de las particularidades de esta afección es la carencia de síntomas, razón por la cual su detección sólo puede llevarse a cabo mediante la realización de exámenes pélvicos, pruebas de Papanicolau (PAP) o colposcopías.
Sin embargo, si estas herramientas no son puestas en práctica a tiempo, el cuadro puede avanzar y generar, como sucedió en el caso de Norma, la necesidad de realizar una histerectomía, intervención durante la cual el útero es extraído en su totalidad. Esta operación impide, a futuro, la concreción de un embarazo.
"Históricamente el cáncer de cuello de útero se ha tratado con cirugía radical oncológica. Es decir que se extraen el útero, los ganglios y los ovarios, con lo cual la paciente pierde la posibilidad de ser mamá. Otra opción, con la cual también desaparece la capacidad fértil, es la radioterapia. No obstante, en la actualidad, contamos con una nueva herramienta que ya está siendo utilizada en diversos países del mundo: la Traquelectomía radical por vía vaginal, una intervención que puede realizarse bajo determinadas circunstancias pero cuya principal potencialidad radica en la posibilidad de volver a tener hijos. Éste fue el procedimiento que utilizamos en el caso de Norma, y obtuvimos excelentes resultados", explicó, en diálogo con esta agencia, el doctor Ernesto Castro Nessim, integrante del grupo de Ginecología Oncológica del Hospital Municipal de Agudos J.M. Penna, en el cual también se desempeña el doctor Javier Vidaurreta.
Éste es el primer antecedente en Argentina, y posiblemente en Latinoamérica, de una operación de cáncer de cuello uterino realizada en base a una técnica que combina cirugía laparoscópica y cirugía oncológica conservadora por vía vaginal. El mayor símbolo del éxito de este procedimiento es, sin lugar a dudas, el nacimiento del hijo de Norma este año.
Si embargo, en nuestro país existe otro caso, y que el profesor Roberto Testa, integrante del Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA) realizó una intervención similar, y se logró también el posterior nacimiento de un bebé, con la única diferencia de que el abordaje se concretó por vía abdominal (variante impulsada por el cirujano húngaro Lazlo Ungar).
* Precisiones de la técnica
En el año 2000, el doctor Dargent, un médico francés, presentó los resultados de sus primeras experiencias llevando a la práctica una técnica que había desarrollado en 1994. En esa oportunidad, las cifras indicaban que de 47 pacientes con cáncer de cuello de útero tratadas con traquelectomía radical, 13 habían logrado ser mamás.
La preservación de la capacidad fértil es, a la vez, el mayor atractivo de esta herramienta y su principal criterio de inclusión. "La primera condición que debe tenerse en cuenta a la hora de evaluar la posibilidad de llevar adelante esta operación es el deseo de tener hijos. En segundo término, el tumor debe estar como mucho, en estadío 2ª y, finalmente, la evaluación (realizada mediante biopsia por congelación) de los ganglios linfáticos y de la sección quirúrgica superior, debe ser negativa. Por otro lado, es muy importante que la paciente esté dispuesta a la realización de controles exhaustivos", detalló el doctor Castro Nessim.
En el caso de Norma, el diagnóstico de cáncer escamoso de cuello uterino estadio Ib1 menor de 2 centímetros, hizo que los médicos le ofrecieran la posibilidad de realizar la operación que comienza con la extracción, por vía laparoscópica, de los ganglios pelvianos. Si, por congelación inmediata, éstos resultan negativos se realiza la segunda parte del procedimiento que consiste en la extracción de los límites superiores del cuello uterino y parametrios por vía vaginal.
"La intervención se concretó el nueve de septiembre de 2005 y realmente fue un logro para nosotros, porque fue la primera vez que se hizo algo de tal magnitud en un hospital público. En el Penna disponemos de un servicio de Ginecología Oncológica hace ya diez años, pero a veces no podemos abarcar cada uno de los casos, dado que la infraestructura no nos lo permite. No hay que olvidarse que una paciente con cáncer no puede estar tres horas esperando un turno en una sala de espera o venir hasta el hospital a las tres de la mañana para ser atendida a primera hora. Son mujeres que necesitan contención, comodidad y facilidades", postuló el doctor Castro Nessim.
Por su parte, Norma concluyó: "Cuando me enteré lo que tenía, lo único que quería hacer era llorar porque en los primeros lugares en los que consulté me decían que la única opción era sacarme todo. Luego de mucho peregrinar y gracias a la buena voluntad de algunos médicos, llegué hasta el equipo del Hospital Penna y me encontré con los doctores Castro Nessim y Vidaurreta que me contuvieron y me trataron muy bien. La operación fue todo un éxito, pero lo más importante es que dos años después, y de acuerdo a lo que indica mi último PAP realizado en agosto de este año, no hay rastros de la enfermedad en mi organismo".
