Escándalo en Mendoza: La interna Fernández-De Vido sería la clave de la manipulación en el INdEK
MENDOZA (Los Andes) La pelea por los índices de inflación entre los organismos técnicos de medición de Mendoza y la Nación en realidad parece ser un correlato político de la interna entre los bandos que lideran los ministros nacionales Julio de Vido por un lado y Alberto Fernández por otro.
La impresión que quedó en los despachos oficiales locales es que la presunta manipulación de los datos por parte del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) y la reacción de la mendocina Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), se convirtió en un capítulo más de esta guerra por el poder en el gobierno próximo, que esta vez sacudió a Mendoza.
Esa es la conclusión que sacan los observadores de las acciones del gobernador Julio Cobos, que se ha movido simulando ingenuidad política para descomprimir el clima tenso que lo rodeó en las últimas horas. Más precisamente desde que Patricia Giménez, la titular de la DEIE, reveló que el 1,5 por ciento de inflación en la provincia que había informado el Indec era la mitad del cálculo que había hecho el organismo estadístico mendocino, que marcaba 3,1 por ciento.
La respuesta mendocina no es antojadiza, es coherente con el temperamento técnico de Giménez pero más de la ministra de Economía, Laura Montero, que se transformó en la vocera oficial para fijar la postura en medio de este tironeo de índices.
Según fuentes gubernamentales, en la última semana Cobos y Giménez han mantenido frecuentes reuniones de análisis de estos estudios estadísticos. Los mismos informantes aseguraron que la funcionaria técnica únicamente hace declaraciones públicas con el aval oficial, de otra manera se resguarda en su bajo perfil, así lo ha hecho en los ocho años que lleva frente a la DEIE.
Por eso la hipótesis conspirativa que ganó terreno ayer se basa en un tablero político donde se mueven piezas kirchneristas que tienen peso propio cada una de ellas.
Primero: Cobos, el candidato a vicepresidente de Cristina, está identificado con el jefe de Gabinete Alberto Fernández.
Segundo: Guillermo Moreno el secretario de Comercio Interior, responde al ministro planificador De Vido.
Tercero: Miguel Peirano, ministro de Economía, lo quiere afuera a Moreno y es hombre del sector de Fernández.
Ahora bien, el Indec está bajo la órbita de Moreno y Peirano pretende cambiar a la interventora de ese organismo, Beatriz Paglieri. En ese entramado aparece Cobos impulsando la reacción de Giménez y Montero, jugando así a favor de Fernández y Peirano, y por consiguiente -coinciden en Mendoza y Capital Federal-, todo esto es a favor de Cristina de Kirchner.
El congelador de Jaliff
Durante la mañana de ayer, el vicegobernador Juan Carlos Jaliff le puso paños fríos a la disputa que mostraba al gobierno provincial enfrentado con la Nación y adujo que "puede tratarse de un error administrativo".
Al ser consultado por Los Andes, Jaliff defendió la labor de la DEIE en Mendoza al señalar que es el Indec quien debe dar las explicaciones sobre los dos comunicados difundidos con datos diferentes (primero 3,1% y después 1,5%).
El vicegobernador recomendó no hacer interpretaciones hasta que no haya una respuesta oficial, aunque evitó hablar de posible manipulación de datos al señalar que "no es la primera vez que Mendoza tiene datos de inflación muy superiores a los del país y debe haber sido un error, porque si no para qué van a circular dos comunicados".
En cuanto a las repercusiones que este tema ha tenido, Jaliff fue directo: "Hay gente que aprovecha esto porque Cobos es candidato a vicepresidente. Si esto hubiera pasado en Santiago del Estero hubiera aparecido en un rincón perdido de los diarios"
