"Yo quiero la igualdad. Por Boca fui preso, no fui por un robo o por una causa ajena, fui preso por Boca", insistió Di Zeo, como si el club debiera pagar su supuesta "inmolación" por la emboscada y paliza que Rafa y sus seguidores le dieron a hinchas de Chacarita en un amistoso de marzo del 99 en La Bombonera.
Sobre esos beneficios, Di Zeo se abstuvo de mencionar a directivo alguno aunque resaltó la "hipocresía de algunos que hacen que no digan la verdad".
Tras asegurar que fue a la tribuna de opuesta para evitar "enfrentamientos", advirtió que resistirá cualquier ataque de la gente de Mauro, a quienes calificó de "usurpadores" de la barra boquense.
"Yo dije y prometí y comprometí que iba a ser todo pacifico, que íbamos a ver a Boca y que si ellos querían confrontar con nosotros, nosotros nos íbamos a defender. No vinieron", señaló. Cuando su entrevistador le refirió que fue "mejor" que no lo hicieran, Di Zeo acicateó: "sí, para ellos".
Ante la eventualidad de que una sanción contra Boca perjudique a los hinchas en el caso de que no pueda haber público visitante en los partidos siguientes, Di Zeo responsabilizó a los directivos de Boca.
Si es así, dijo, será "por algún dirigente de Boca que no tuvo los huevos para arreglar este problema antes", y apuntó que aún no le dieron el carnet de socio que fue a reclamar tras purgar su condena por aquel ataque a los hinchas de Chacarita. Por lo pronto, dejó en claro que ya no tiene nada que negociar con Mauro Martín, al que Di Zeo aseguró haberle ofrecido estar todos juntos.