La dupla K-K, o Néstor después de Cristina
Durante el encuentro del ciclo Cara a Cara con el Periodismo (presentado por el diario 'La Nación' y el grupo Zurich), Nelson Castro disparó "¿Cristina o Néstor?", para que Eduardo van der Kooy definiera de entrada quién será el candidato presidencial del oficialismo para las elecciones de octubre.
El secretario de redacción de 'Clarín' respondió sin demoras: "Esto de transformarse en pronosticador nunca me gustó demasiado, pero dentro del contexto electoral la candidata es claramente Cristina Kirchner". Y explicó a la audiencia que Cristina es parte de un tándem político que mira hacia adelante para un hipotético regreso de Néstor Kirchner.
Para van der Kooy, los Kirchner actúan como una sociedad política que el 28 de octubre puede deparar sorpresas: "Si Cristina ganara en primera vuelta, como pronostican algunos sondeos, para sorpresa de muchos hasta podría mostrar una identidad propia", evaluó el columnista, al señalar que el matrimonio Kirchner actúa con la ventaja de saber saldar muy bien sus diferencias.
Según van der Kooy, el presidente cree que su proyecto necesita 12 o 15 años. Pero, ¿y si los dos van juntos? ¿la fórmula K-K?
Ocurre que los dos dirigentes políticos que reúnen mayor adhesión son, justamente, los miembros del matrimonio oficial (aunque él, siempre, la aventaja por un margen apreciable).
En consecuencia, si la opinión de los sondeos es tan determinante, ¿por qué no aceptar ese veredicto popular y conformar un binomio con las dos personas más aceptadas del espectro político? Esta pregunta fue planteada hoy por el matutino 'Ambito Financiero'.
Por lo pronto, a Cristina de Kirchner le impondrán suficiente lustre no sólo para acompañar a su marido en la Casa Rosada, sino también para reemplazarlo si ocurriera una eventualidad (detalle no menor, ya que al oficialismo le disgusta dejar la sucesión en manos de un radical como Julio Cobos).
Se sabe que a Kirchner le encantaría obsequiarle a su esposa la presidencia. Tal vez no pueda si las encuestas no se lo permiten. Le queda, naturalmente, otra alternativa. Pero, al margen de estas especulaciones, publica el matutino que lo cierto es que en varias conversaciones, negociaciones, el Presidente ha dicho: "Esto lo cerramos ahora, lo otro volvemos a discutir después de las elecciones". La frase de alguien que bajo ningún aspecto se piensa ir. Ni aunque ella sea el Ejecutivo.
