Carrera contra el reloj en la Legislatura provincial
Marisa Álvarez en el diario
"(...) El gobierno bonaerense presentó en la Legislatura el Presupuesto provincial del 2007 el jueves último a la noche, 14 de diciembre. Contiene un déficit sensible (1.600 millones), descontando un nuevo endeudamiento que se estima en los 4.200 millones; y los "superpoderes" de siempre (para cambiar el destino original de los recursos). El 31 de agosto del que habla la Constitución pasó hace un siglo. Pero el proyecto finalmente enviado no tiene definida la mejora salarial que se aplicará el año que viene, y se elaboró sin saber cuál será el préstamo que aportará la Nación, dos factores que en su momento se adujeron para demorar la presentación en tiempo y forma.
El Ejecutivo envió también esa noche la Ley Impositiva (los cambios en el esquema tradicional de ingresos tributarios) y sendos proyectos de ley que crean alícuotas adicionales de Inmobiliario y Patentes y un nuevo impuesto (a los activos financieros), para los contribuyentes con patrimonios superiores a los 500 mil pesos.
Son iniciativas de compleja ingeniería; de discutible constitucionalidad en el caso del gravamen a los depósitos bancarios; con algunos aspectos "ambiguos", que pueden abrir discusiones interminables sobre los valores "reales" de los bienes sobre los que se calculen los patrimonios de los contribuyentes y, por lo tanto, los montos de los nuevos impuestos.
Dejando de lado la medida en sí misma -aumentar la presión tributaria sobre los "patrimonios altos", inscripta en una notoria necesidad de las arcas provinciales de elevar sus ingresos para atender el gasto básico-, si algo está claro es que son proyectos que requieren un cuidadoso análisis y quizás correcciones, añadidos y -sobre todo- precisiones, aunque más no sea para evitar que las leyes terminen siendo confusas, sujetas a "interpretaciones" y a discusiones pasibles de ser dirimidas en la justicia.
Pero el almanaque dice que desde que ingresaron esos proyectos a la Legislatura quedaban 10 días hábiles para el final del año. Ya quedan nueve. Y el Ejecutivo pide que ese "paquete" quede sancionado antes del 31 (hay tiempo hasta el 29, en rigor), mientras el oficialismo se prepara para cumplir, en sesiones maratónicas, con ese pedido. Nueve días que, como los de Joaquín Sabina, deberán rendir como 500 noches.
Es que, por caso, extender las sesiones a comienzos de enero, si el estudio de los proyectos lo requiere en nombre de la seriedad de los asuntos y de la responsabilidad que la Constitución les confiere a los legisladores, es una posibilidad que, directamente, no parece existir.
Por lo demás, los del "paquete de la plata" no son los únicos proyectos que la Legislatura se dispone a resolver entre los brindis de feliz Navidad y próspero año nuevo. Está en la lista, por ejemplo, la reforma penal -una iniciativa necesaria, pero también altamente sensible y compleja-, enviada por el Ejecutivo a Diputados apenas una semana antes que el Presupuesto (...)".
