Nazarena Vélez: “Sé que me voy a morir joven”
Al parecer, la blonda "chica Sofovich" no la está pasando del todo bien. O eso es al menos lo que deja traslucir en los últimos reportajes que publicaron desde revistas amarillistas como Pronto hasta otras más serias como Viva (como la que salió el pasado 24 firmada por el periodista especializado en medios Leandro Zanoni).
¿Tanto desenfreno laboral será lo que la está preocupando a Nazarena Vélez? ¿O será otra de sus estrategias para acumular más portadas en revistas?
Sea movida o no, vale rescatar algunas jugosas declaraciones publicadas en ambas revistas sobre la vedette que dan cuenta que su vida, no es tan color de rosas tanto como parece aparentar.
En el programa de Mirtha Legrand días atrás -por ejemplo- confesó que tuvo un principio de anorexia por su estilo de vida. "La angustia te cierra" confesó. Es más. A punto de llorar, Vélez contó en la mesa de "la Chiqui" que el año pasado padeció un trastorno alimentario. Además en esa charla con Legrand, la vedette confesó estar "muy sensible" y admitió que, con frecuencia, siente ganas de llorar. "Me encuentro siempre en el medio de una hecatombe y digo… ¿porqué yo?" expresó sobre las polémicas en torno a su figura.
Pero misivas siguió enviando desde otros medios. "Yo sé que me voy a morir joven", dijo a Viva hace unas semanas. Quizás por esta razón la chica que no soñó con ser una estrella y quería ser azafata y abogada y a principios de los `90, fue elegida Miss Videomatch acumula y acumula trabajo.
Según contó en esa revista dominical, durante un tiempo, una de sus hermanas buscó sin éxito un hijo. Pero Nazarena, que dice saber tirar las cartas, le dijo que quedaría embarazada. Y así fue. Pero a la semana su cuñado se suicidó sin dejar antes una razón. "Me traje a mi hermana de los pelos a Buenos Aires, la hice dormir a mi lado, me aguanté sus cachetazos y sus ataques de nervios. Lo único que quería era que ese bebé nazca porque sabía que era de lo único que ella se podía agarrar. Yo ya sabía lo que era un hijo. Hoy Milagros es mi ahijada, tiene dos años y es la nena más hermosa del mundo?".
Dice que su infancia fue lo mejor de su vida, sacando el nacimiento de sus dos hijos: Bárbara (12) y Gonzalo (6).
-A los 30 años y con dos divorcios, ¿seguís creyendo en el amor?
"Estoy tan cerrada. Creo que la clase de tipos que a mí me gustan no son para toda la vida. Me re pudre el felpudo. Necesito admirar al hombre que tengo al lado. Me encantaría conocer a uno común y corriente. Estoy harta de hacerle de mamá a mis parejas, pero tengo la patología de haberme elegido siempre tipos un poquito retorcidos. Ya creí en el amor, pero fracasé dos veces. Di todo, fui re fiel. No voy a tener otro hijo con otro hombre, ¿entendés? Y otro tipo va a querer tener un hijo, es lo normal. Ya está, dije basta. Por los chicos, que bastante lío ya les hice. De chiquitita siempre decía que podía vivir sin un hombre. Estoy harta".
Por eso por ahora sigue apostando a lo que mejor sabe hacer …trabajar: "Yo sé qué transo con los medios y qué no. Hago mi negocio y ellos el suyo. Yo te sirvo, vos me servís. Si tenés claro eso y lo podés pilotear, fenómeno. Te voy a dar el puntito de rating, papi, pero como yo quiero. Sé mis límites. Cuando yo vea a mis hijos mal, mando todo al carajo. Pero tengo claro que es como transar con la mafia y mañana me hacen mierda. La gente se piensa que cuento todo pero en realidad guardo cada vez más cosas. No me creo la más viva de todas, pero siento que tengo las armas como para poder salir ilesa".
