'Candidaturas 2007, una carrera desenfrenada'
¿De qué se trata este tema que despierta reacciones que van desde la indiferencia hasta el desenfreno? Simplemente, que la dirigencia partidaria ya largó la carrera para las candidaturas de 2007.
La pasión que ponen gobernantes y políticos sería comprensible si las elecciones estuvieran cerca en el almanaque. Pero aún faltan casi 18 meses si el Gobierno cumple su promesa de hacer votar el último domingo de octubre de 2007. ¡Dentro de casi un año y medio!
Si la economía obliga a modificar el calendario electoral, porque la inflación no se detiene y el presidente Néstor Kirchner quiere aprovechar los buenos números del crecimiento para su reelección, la votación se realizará en mayo del año próximo. ¡Dentro de 12 meses!
En 10 días, Kirchner tendrá su "plaza del sí", que lo habilitará a buscar un segundo mandato, sin por ahora una oposición fuerte y vertebrada. En Córdoba, los dos principales candidatos a gobernador –Juan Schiaretti y Luis Juez– acomodan sus decisiones a la confrontación que ya imaginan hasta en sus mínimos detalles. La carrera por la intendencia de Córdoba tiene varios postulantes, que se rodean de asesores y hablan de sus futuros planes de gobierno.
Cualquier decisión o proyecto que Córdoba necesita para crecer es puesto bajo la lupa de las candidaturas y examinado al derecho y al revés. Resultado: todo se traba o se demora. Conclusión: la competitividad ganada con una feroz devaluación da señales de agotarse, por lo que la creación de nuevos puestos de trabajo y la mejora en los salarios privados tocan su techo (ver informe en Suplemento Economía).
# Inflación
Aunque el Gobierno se empeñe en disimularlo, la suba de los precios es su principal dolor de cabeza y un golpe permanente al bolsillo de los asalariados.
El economista Gastón Utrera apunta sus dardos contra la emisión monetaria, a la hora de profundizar en las causas. Según el especialista, el crecimiento de la producción y de los precios no logra compensar el aumento del dinero que el Banco Central vuelca al mercado. "Frente a ello, el mecanismo que tiene la economía para lograr el equilibrio es seguir ajustando precios", enfatiza. Utrera asegura que los pesos disponibles subieron 25,3 por ciento en el primer trimestre del año en relación con igual período de 2005, mientras que el crecimiento de los precios fue del 11,6 por ciento y la economía se expandió 9,3 por ciento. "Hay un gap o inflación reprimida de 4,4 puntos", advierte.
Los economistas coinciden en que esa es la principal causa de inflación, originada en la política del Banco Central de seguir comprando dólares para mantener su cotización y recuperar reservas. De hecho, la autoridad monetaria acumuló 3.806 millones de dólares en el primer cuatrimestre del año, con lo que recuperó un tercio de lo que el Gobierno usó para cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La otra causa es el crecimiento del gasto público por encima de la recaudación. Los subsidios al transporte y los aumentos en las jubilaciones (2.700 millones más para este año) y sueldos de los empleados públicos nacionales determinaron que el ahorro público cayera 28 por ciento en abril en relación con igual mes de 2005. Así, el superávit primario (ingresos menos gastos corrientes) sería sólo de 1.600 millones de pesos, contra 2.200 millones de un año atrás.
Pese a su efecto expansivo en la demanda, pocos creen que Kirchner vaya a sacrificar el superávit, que es su principal arma para dominar a gobernadores e intendentes. "Si hay algo que tiene claro el Presidente es mantener el superávit a rajatabla y aumentar las reservas", revela Schiaretti, un interlocutor privilegiado de los hombres de "la mesa chica" del Gobierno. "Kirchner está dispuesto a sacrificar unos puntos de inflación por mantener el ritmo de crecimiento", completa.
Esa definición implica que se seguirán creando puestos de trabajo (de hecho, la desocupación se reduciría a un dígito este año, según las previsiones oficiales), pero a costa de que los salarios pierdan la carrera frente a los precios.
# Salarios
Los vaivenes en la marcha de la recaudación nacional frenaron una decisión del Gobierno de Córdoba sobre la mejora que se dispondrá para los estatales. "El tema no es la refinanciación de la deuda con la Nación, que seguramente se acordará, sino que queremos saber cuánto dinero tendrá la Provincia en los meses futuros", confesó a La Voz del Interior un hombre cercano a José Manuel de la Sota.
La recaudación impositiva creció 28 por ciento en marzo y en abril sólo el siete por ciento, en relación con meses similares de 2005. Este vaivén disparó el alerta en el ministerio que comanda Ángel Mario Elettore, ya que menos recaudación supone menos ingresos por coparticipación.
La Provincia estimó que los ingresos provenientes de la Nación aumentarían este año 12 por ciento. Esos fondos y los ingresos propios permiten atender las mejoras otorgadas el año pasado, que para 2006 implican erogaciones extra por mil millones de pesos entre salarios y aportes del Estado a la Caja y al ex Ipam, según fuentes de la gobernación. En público, Elettore dice que esa carga extra es de entre 800 millones y 900 millones de pesos.
No pocos lamentan en el Gobierno haberles concedido de una sola vez a los estatales una mejora promedio de 40 por ciento en octubre último (llegó a 60 por ciento para médicos y enfermeras profesionales). "Ya se gastaron el aumento y ahora tenemos otra vez los reclamos", afirman, desencantados.
"Para poder dar un aumento de sueldos, la coparticipación debería subir 20 por ciento en relación con 2005", se sincera un técnico que conoce las demandas de los estatales. Las negociaciones tomarán fuerza a partir de junio, luego de que los empleados públicos concreten el 29 de mayo otro paro y movilización.
¿Habrá un aumento no remunerativo igual para todos o se trasladará al básico parte de los no remunerativos dados en 2005? "Este tema debería formar parte de la negociación. Hay sectores que prefieren que los aumentos vayan al básico, para que sea una conquista permanente y que mejore otros adicionales, mientras que otros empleados quieren que el incremento se note más en el bolsillo", se sinceró un técnico de la Casa de las Tejas. Por ahora, hay una sola certeza: cualquier incremento regirá recién en el segundo semestre de este año.
La coyuntura y la carrera política impiden atacar las causas que mejoren la competitividad de lo que produce Córdoba. Sobre el tema, la oposición lanzó un alerta: "Mientras la ministra de la Producción se pelea con Sergio Recchia, el valor agregado por cada tonelada exportada se redujo a la mitad, lo que revela una primarización de las ventas externas y una pérdida de protagonismo de la industria cordobesa", lanzó el radical Oscar Aguad.
