Esta falta de Timerman volvió a agitar las versiones de su reemplazo, tal como había sucedido luego del escándalo que se había generado, también con USA, por el material incautado en uno de sus aviones militares, según el sitio 'La Política Online'.
Como sea el candidato que más suena para sucederlo es Luis María Kreckler, actual secretario de Relaciones Económicas Internacionales, hombre del riñón de Julio de Vido que, en efecto, ya había sido mencionado, también, antes de la designación del actual canciller.
Casualmente, durante la visita de la Presidente a Nueva York, el ministro de Planificación se mostró junto a los directivos de la compañía eléctrica AES y la petrolera Exxon, quienes se comprometieron a realizar inversiones en el país. Es decir que mientras De Vido avanzaba en la recomposición de las relaciones bilaterales, Timerman pasaba por alto la polémica por los créditos.
Y ello, pese a que desde hace meses a esta parte, pero sobre todo desde las primarias de agosto que le dieron un triunfo rotundo a Cristina, Timerman trabaja a todo vapor para quedarse en el mismo puesto tras las presidenciales del 23 de octubre próximo.
Pero Kreckler no es el único nombre en danza. Según el diario 'Clarín', la hiper actividad internacional del embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello lo hace mencionar como otro potencial canciller en los círculos diplomáticos y entre funcionarios de la Rosada.
Además otra señal de mal agüero es que ahora Timerman sigue con extrema minuciosidad cuánto entra y sale de la Cancillería aunque esté de viaje. Quien debe velar por ello y por el dinero del ministerio es el Secretario de Coordinación y Cooperación Internacional, Hernán Orduna, aquel funcionario que vive en Entre Ríos y nunca lo ubican en su oficina, investigado además por la Justicia en una causa por pago con sobreprecios en una compra del Estado.