El hervidero: Francia, ante otra protesta general
El transporte en Francia soporta hoy alteraciones con motivo de la nueva jornada de huelga general convocada por sindicatos y estudiantes contra el Contrato Primer Empleo (CPE), impulsado por el primer ministro Dominique de Villepin y suspendido por el presidente Jacques Chirac hasta que el Parlamento le introduzca cambios. El Ejecutivo intenta ahora negociar con la oposición los puntos más polémicos.
Seis de cada 10 franceses apoyan la quinta jornada de paros y manifestaciones convocada contra el Contrato de Primer Empleo (CPE), según un sondeo publicado por el diario económico francés 'Les Echos'.
Sin embargo, el porcentaje de apoyo a la huelga (62%) es ligeramente menor que la última convocatoria del 28 de marzo (69%).
En tanto hoy, entre el 40 y el 60% de los trenes regionales franceses no circula hoy, mientras que las comunicaciones de las cercanías en París se encuentran menos afectadas.
Es en el sur del país donde se está acatando con mayor intensidad la jornada de huelga, según informan medios franceses.
Tampoco los vuelos en los aeropuertos parisinos sufrían esta mañana en exceso la medida de fuerza, en comparación con otras regiones.
Los convocantes de esta nueva jornada de fuerza contra el CPE, propuesto en enero pasado, confían en una masiva participación, tanto como en la jornada del pasado 28 de marzo.
La de hoy es la quinta jornada de movilización y la segunda huelga nacional en 10 semanas de crisis, que prácticamente paralizo la educación universitaria y secundaria a nivel nacional y produjo grandes costos económicos.
Es en las calles donde los opositores del CPE esperan tener éxito y por eso intentarán que las 140 manifestaciones previstas sean como las del 28 de marzo. Más de 4.000 policías siguen la movilización de Paris, desde las 14.30 (10.30 Argentina) entre las plazas de la Republica e Italia, para evitar nuevos desbordes e incidentes.
Además de las manifestaciones, las diferentes agrupaciones estudiantiles anunciaron que realizarán ocupaciones sorpresa de entidades públicas y que volverán a bloquear rutas y terminales de trenes.
* Los modificaciones no alcanzan
