En la película 1 agente turco y otros 3 acompañantes, unos Rambo en versión otomana, se dedican a combatir a unos soldados 'americanos' malísimos y capaces de todas las canalladas imaginables.
Se estima que unos 200.000 de los 2 millones de turcos residentes en Alemania han visto la película en los primeros 10 días de exhibición, que lleva camino de convertirse en un gran éxito de público y de recuperar pronto los € 8,4 millones que costó su producción.
En el barrio berlinés de Neukölln, donde reside gran número de turcos, el pasado lunes el cine de unas galerías comerciales con capacidad para 520 localidades estaba casi lleno.
En la entrada, unas adolescentes insultaban y llamaban "tonto" al vendedor de entradas, que se negaba a vendérselas por considerarlas menores de 16 años, la edad mínima permitida para presenciar la película.
La frase más repetida es: "Ya era hora de que se mostrase la realidad".
Un joven de 20 años que ha visto la película 2 veces, explica en alemán: "En Turquía, cuando emiten la serie [en la que se basa la película] no hay nadie en la calle. Todo el mundo la ve. El protagonista es muy popular, también aquí entre los turcos. La película me ha gustado, porque trata hechos reales, y lo hace de una forma cruda. Presenta la verdadera cara de los americanos".