El dolor crónico podría causar cambios en el cerebro
Los investigadores demostraron, mediante el empleo de una técnica de imágenes, que los individuos que sufren de dolor crónico en la parte inferior de la espalda muestran cambios microestructurales en el cerebro.
Para esto utilizaron una innovadora técnica denominada imágenes de tensor de difusión (ITD) para seguir el movimiento de las moléculas de agua en la materia gris y blanca del cerebro.
La misma permitiría establecer una correlación entre este dolor y cambios en el cerebro, por lo que el dolor dejaría de ser una experiencia subjetiva y el avance en su diagnóstico y tratamiento sería enorme.
Las moléculas individuales de agua están en continuo movimiento, chocando entre sí y con otras moléculas cercanas, lo que provoca su dispersión. Los científicos pueden así analizar la difusión de agua en los tejidos del cerebro, lo que indica cambios en su organización celular.
En concreto se estudiaron a 20 pacientes que padecían dolor crónico de espalda por un motivo no identificado y 20 pacientes control sanos de la misma edad y género que pasaron por esta nueva técnica de análisis. En comparación con los voluntarios sanos, los pacientes con dolor crónico tenían una difusión más directa en las tres regiones cerebrales que procesan el dolor, que incluyen el giro cingulado, el giro postcentral y el giro frontal superior.
Los resultados demuestran que en aquellos con dolor crónico la organización de la microestructura cerebral es mucho más compleja y activa en las áreas del cerebro involucradas en el procesamiento del dolor, la emoción y la respuesta al estrés.
También indicaron que estos descubrimientos podrían explicar la extrema resistencia del tratamiento del dolor de la parte inferior de la espalda y proporcionar las evidencias necesarias para los afectados. Sin embargo, no está claro qué se produce en primer lugar, si el dolor crónico o los cambios en la microestructura cerebral.
