Boca tampoco cede y ensaya la vuelta olímpica: Si gana el próximo domingo, será otra vez campeón
Boca comenzó con una velocidad asombrosa, sobre todo por el sector izquierdo, donde Cardozo y Dátolo se juntaron constantemente y encararon con pelota dominada provocándole un dolor de cabeza a Píccoli. Además, Palacio se movió por todo el frente de ataque y también explotó su tranco. Estra fue la impronta que intentó darle Boca a este partido.
Pero a pesar de esa presión, los dos tuvieron problemas defensivos en el primer tiempo. Aunque la visita sufrió más y en varias ocasiones se salvó con lo justo.
La primera del local llegó a los tres minutos: Dátolo desbordó y tiró el centro para la llegada en soledad de Palacio, quien cabeceó muy lejos. Colón, que se metió muy atrás sin la pelota y complicó mucho de contra, contestó tras un error de Bobadilla, que sacó mal y se la dejó en la medialuna a Grisales. El colombiano habilitó a Ramírez y este definió sin fuerza a las manos del arquero.
El medio del campo fue un sector de paso, ya que Boca no tuvo pausa y cambió ataque por ataque ante un rival sin demasiadas luces pero muy aguerrido. Pese a todo, el equipo de Lavolpe hizo méritos para ponerse en ventaja en los minutos iniciales y lo logró a los 17: Dátolo explotó su habilidad por la izquierda y tiró el centro, Palacio la mató en la puerta del área y se la dio a Cardozo, quien se acomodó y la clavó en el ángulo más lejano de Tombolini. Un golazo y 1 a 0 para Boca.
Pero la alegría le duró poco al local, ya que Ramírez recibió dentro del área a los 24 y el "Cata" Díaz lo bajó con mucha torpeza. Hernández cambió la falta por gol con un tiro inapelable y todo volvió a estar como en el arranque. 1 a 1.
A partir de ese momento, Colón se replegó aún más y le dio todo el terreno a Boca, que tuvo el segundo en un remate por arriba de Cardozo y en un disparo mordido de Marino, tras una avivada en un lateral de Dátolo y un buen centro atrás de Palacio.
El conjunto visitante se dedicó únicamente a tirarla lejos, aunque sobre el final tuvo una muy clara cuando Boca se fue con todo arriba y dejó espacios para la contra. A los 41, Enría se escapó por la derecha y la puso adentro para Giovanni, quien en primera instancia pifió de zurda y luego perdió con Bobadilla. Se fueron a los vestuarios a mano. El local no supo aprovechar sus oportunidades y la visita recibió un premio demasiado grande.
Lavolpe ajustó tuercas para el complemento y su equipo fue mucho más preciso en ataque y fuerte defensivamente. Por eso no tardó en llegar el segundo: a los cinco, Silvestre apareció por derecha, se sacó a tres hombres de encima y le quedó en posición adelantada a Marino, quien volvió sobre sus pasos y de media vuelta la clavó abajo ante la ineficaz estirada del arquero. 2 a 1.
Colón se vio desbordado en todos los sectores del campo e irremediablemente quedó expuesto. Marino levantó su nivel, Palacio no paro de complicar con su velocidad y Gago se adueñó completamente del medio. A los 12, el ex Banfield le pegó cruzado y Martín Palermo, de lo más flojo en Boca, no llegó a empujarla. Y cuatro más tarde, Dátolo recibió por el centro y la abrió para Palacio, quien dejó en el camino a Reynoso y marcó el tercero con un potente derechazo.
El "Xeneize" pudo haber aumentado la diferencia a los 24 con un centro de Dátolo que Díaz se llevó por delante, pero Tombolini tapó sobre le línea. A partir de ese momento y ante la expulsión de Rivarola, el local bajó la persiana y le entregó el balón a Colón, que fue muy tibio de tres cuartos hacia adelante y nunca puso en aprietos a la última línea rival. Para cerrar un segundo periodo a toda orquesta, Palacio quedó cara a cara con Tombolini a los 48 y sentenció la goleada.
Ni importa que el "Pincha" sea imparable. Boca ya lo bajó en la Bombonera y pone piloto automático. Todo esta más cerca. El sueño del "tri", ya casi es una realidad.
