Un obispo sería la oposición fuerte en Paraguay: El efecto Piña del otro lado del río
Al igual que el caso del obispo Joaquín Piña en Misiones, que impidió que se aprobara la reforma constitucional tendiente a perpetuar en el poder al gobernador Calos Rovira, en Paraguay un obispo estaría dispuesto a postularse a presidente para acabar con una hegemonía de 60 años del Partido Colorado en Paraguay.
No es casual que un referente de la Iglesia surja como una nueva voz política y válida en Paraguay, dado que el obispo Piña estuvo durante 20 años enfrentado en el vecino país con el dictador Alfredo Stroessner y es claro que su paso por allí ha dejado el germen para que aparezcan nuevas propuestas
El religioso y posible candidato a presidente de Paraguay en el 2008 es el ovispo Fernando Lugo, de 54 años, quien no ha perdido tiempo al exigir a distintas partes del gobierno que cumplan con sus deberes.
Lugo se ha ido perfilando como referente político de distintos sectores con exigencias como las que le hizo al presidente Nicanor Duarte Frutos cuando le reclamó que el mandarario pida perdón al pueblo paraguayo por sus pretensiones autoritarias.
"Que a ningún antojadizo se le ocurra intentar instalar de nuevo una dictadura de ningún signo en Paraguay, porque como dice la canción: 'Serán nuestros pechos las murallas' que detendrán y condenarán definitivamente al olvido todas las intenciones autoritarias", advirtió el prelado hace unos meses.
El clérigo también criticó a la Corte Suprema de Justicia cuando aseguró que los ministros de la Corte "pisotearon la Carta Magna" y se lanzó contra las mafias al lamentar que miles de paraguayos se van al exterior a buscar trabajo "mientras conocidos grupos mafiosos pasean sin descaro sus tristes existencias por las calles de Asunción y por las páginas sociales de los diarios".
El emérito monseñor también ha advertido a dirigentes políticos en general, y en especial a los electos en representación ciudadana para que sean dignos de la confianza de la ciudadanía. "Dejen de lado los pactos bajo la mesa y de pensar sólo en beneficios personales y sectoriales".
Sobre las posibilidades de renunciar a su posición en la Iglesia y postularse a presidente de Paraguay para el 2008, el prelado aseguró "Me halaga el aprecio y el aliento de mucha gente pero voy a esperar a Navidad para anunciar mi decisión".
El religioso es muy popular en las clases bajas y los campesinos, y podría convertirse en candidato de un movimiento opositor para enfrentar al Partido Colorado oficialista, dijeron fuentes de la oposición.
"El modelo de Estado y las instituciones estatales han sido incapaces en los últimos 50 años de dar respuestas a los reclamos sociales y sobre todo aplicar modelos de desarrollo socioeconómico en el país", sostuvo el monseñor.
Lugo intentaría aglutinar a la oposición para derrotar a los colorados, en el poder desde 6 décadas en Paraguay. Sus propuestas serían la "paz social", la generación de empleo, el fortalecimiento de las instituciones democráticas con énfasis en el desprestigiado Poder Judicial y en una campaña por la "corrupción cero".
Las versiones sobre el próximo lanzamiento de la candidatura de Lugo causaron gran impacto en la prensa local y una inmediata reacción hostil de portavoces del presidente Nicanor Duarte Frutos, quien buscaría su reelección. Las primarias presidenciales están programadas entre julio y octubre de 2007.
