La UTN desarrolla revolucionario bastón para no videntes
El ingeniero José Luis Cabrera de la Universidad Tecnológica Nacional con sede en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, se refirió a las bondades de un bastón que avisa la presencia de objetos que estén a una altura media o alta. Explicó que "se trata de una brújula electrónica, un sensor antiderrame y un detector de colores", entre otros dispositivos de ayuda para ciegos.
Un bastón que avisa la presencia de objetos que estén a una altura media o alta, una brújula electrónica, un sensor antiderrame y un detector de colores son algunos de los dispositivos desarrollados por un grupo de ingenieros de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) a fin de disminuir las dificultades a las que se enfrentan a diario las personas con ceguera.
Los investigadores, que conforman el área de Biotecnología Médica de la UTN que funciona en la sede de Avellaneda y está comandada por el ingeniero José Luis Cabrera, se especializaron en la denominada 'tiflotecnología', es decir, la preparación de equipos tecnológicos destinados al uso de los no videntes.
El desarrollo de esta serie de dispositivos "surgió a partir de querer hacer experiencias con ultrasonido, entonces le buscamos alguna aplicación útil para la comunidad", según dijo Cabrera.
En este sentido, el ingeniero señaló que la investigación se orientó hacia el propósito de simplificar algunas de las dificultades que viven a diario los ciegos, tales como servir en un vaso un líquido a alta temperatura, vestirse o caminar por la calle.
"Este tipo de productos facilita a personas con discapacidades su acceso a la integración, disminuyendo brechas que antes eran impensables de eliminar", consideró Cabrera, quien dirige un grupo integrado por cuatro ingenieros y dos alumnos de la carrera de Ingeniería Electrónica.
El primero de los dispositivos desarrollados es el bastón ultrasónico que se adhiere al bastón tradicional que utilizan los ciegos para moverse en la calle y detecta objetos que estén a una altura media o alta.
"Este sensor alerta la proximidad de algún obstáculo cubriendo de esta manera las áreas superiores del cuerpo y evita que la persona se choque", precisó Cabrera.
Luego, están la brújula electrónica que emite distintos sonidos de acuerdo a la orientación a la cual se la apunta y el sensor antiderrame, que avisa a la persona que el líquido que se sirve en un recipiente está llegando al borde.
"Esto alivia al ciego de las quemaduras que se producen al servirse los líquidos ya que, por lo general, ellos ponen su dedo dentro del vaso para notar cuando está llegando al tope", explicó.
Estos 3 dispositivos ya fueron desarrollados y están próximos a iniciar su período de prueba, para lo cual serán entregados a distintas asociaciones de ciegos.
Sin embargo, el grupo de la UTN continúa con sus investigaciones y avanzó en el desarrollo de un detector de colores parlante, que se coloca sobre la ropa y comunica la tonalidad de la vestimenta.
