En Europa, en concreto, Lagarde, quien era ministro de Hacienda de Francia en el gobierno de Nicolás Sarkozy, en las antípodas ideológicas de Strauss-Kahn, recomienda a las naciones más castigadas por la crisis de la deuda a que eleven el capital propio de sus bancos para reforzarlos.
"En general, vemos la necesidad de que los bancos europeos sean recapitalizados para que sean lo suficientemente fuertes como para soportar los riesgos derivados de la crisis de la deuda y del débil crecimiento", dice.
Expertos del FMI señalaron recientemente en un informe que al sector financiero europeo le faltaban unos € 200.000 millones en sus balances de cuentas.
"La insegura situación económica y la crisis de la deuda estatal han minado la credibilidad de los bancos", agrega Lagarde.
En declaraciones al semanario alemán Der Spiegel, Lagarde insta a los países más afectados por la crisis a implementar medidas que fomenten el ahorro estatal y el crecimiento económico, con el objetivo de "evitar una inminente espiral descendente".
"En general, vemos la necesidad de que los bancos europeos sean recapitalizados para que sean lo suficientemente fuertes como para soportar los riesgos derivados de la crisis de la deuda y del débil crecimiento", ha apuntado la directora gerente del FMI, quien evitó hablar de la situación financiera concreta de Grecia e Italia, pero considera "dignas de aplauso" las reformas acordadas el pasado 21/07 en Bruselas, entre las que destaca la flexibilización del fondo de rescate europeo (EFSF).
Sobre USA, Lagarde señala que su economía padece un "problema de confianza" y en cuanto a Alemania, advierte sobre los efectos de un posible enfriamiento de la demanda externa, pese a la actual salud de sus cuentas públicas y su notable crecimiento económico.
Trichet avisa
El Banco Central Europeo no puede solucionar los problemas económicos de la eurozona por sí solo, dijo a su vez su presidente, Jean-Claude Trichet, al tiempo que volvió a insistir en la necesidad de que se aprueben rápidamente las medidas de austeridad que están debatiendo los gobiernos del área del euro.
"Lo que no podemos es ser utilizados para evitar el principio fundamental de disciplina presupuestaria", señaló Trichet en un foro económico al norte de Milán, Italia, al que han acudido políticos y empresarios, informaron varias fuentes presentes en un encuentro a puertas cerradas.
El BCE ha gastado hasta ahora € 41.600 millones en detener las caídas de los precios de los bonos italianos y españoles desde que reactivó su programa de compra de bonos a principios de agosto.
Pero a pesar del éxito del banco a la hora de apuntalar la confianza de los mercados, la demanda en las subastas de deuda en Italia y España esta semana ha sido relativamente baja: el bono a 5 años de España tuvo una demanda de sólo 1,76 vez, frente a la de 2,85 veces en la subasta del 07/07.
Trichet volvió a instar a los gobiernos a que aceleren su consolidación fiscal, culpando a las mayores economías de la eurozona por sembrar las semillas de la actual crisis de deuda soberana al desobedecer las normas económicas de la Unión Europea al comienzo de la implantación del euro.
"Alemania, Francia e Italia... los principales países, pedían una relajación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento en 2003 y 2004", dijo Trichet, según las fuentes. "Ahora estamos viendo el elevado precio que estamos pagando por ello".