ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

Polémica en USA: La apuesta contra el negocio de los casinos on-line

Se inició una campaña contra los casinos on-line, los cuales representan un jugoso negocio que mueve unos US$12.000.000.000 por año, pero funciona fuera de la ley y cuyos mayores usuarios son en gran parte del mismo país.

 
Aunque parezca mentira, en estos días existen unos 2.400 sitios de juego por Internet en los cuales podemos apostar en deporte profesional, jugar al póquer o a la ruleta, donde la gente de USA gasta cada año más de 6.000 millones globalmente.
De ahí, que el Gobierno de ese país quiere impedir que los ingresos de las familias del país del norte salgan del país en forma de apuestas en teoría fuera de la ley.
En este sentido, hace unos días se detuvo en USA a David Carruthers, un inglés responsable del sitio de apuestas por Internet BetOnSports. Y es que la mayor parte de estos sitios web se halla localizada en paraísos fiscales de Centroamérica y el Caribe, de manera que USA no obtiene ni un solo dólar por impuestos. 
Esto ha hecho que los expertos apuesten a que tras la intervención federal se encuentra un intento de controlar el acceso a este tipo de negocios, dado que, según aseguró a The New York Times, el analista Sebastian Sinclair, "las apuestas por internet son imparables".
En una carta abierta publicada por el diario Baltimore Sun dos días antes de su detención, Carruthers afirmaba: "queremos ser legales y que nos cobren impuestos. Sin embargo, en vez de dialogar con nosotros constructivamente, los legisladores prefieren creer que pueden controlar Internet".
Según apuntó Nigel Payne, jefe de apuestas deportivas del portal Sportingbets, a la revista Forbes, si los casinos on-line estuvieran regulados, "el Gobierno americano podría haber ingresado unos US$900 millones en impuestos sólo el año pasado".
Sin embargo, hasta el momento el Departamento de Justicia de los USA está persiguiendo estos negocios como organizaciones ilegales en base a una ley de 1961 que prohíbe el uso del teléfono o cualquier otro tipo de sistemas de comunicación interestatal o internacional para realizar apuestas.
Según Catherina Hanaway, fiscal del distrito este de Missouri y encargada de llevar la acusación contra Carruthers, "el hecho de que estas empresas sean legales en sus países de origen, no les autoriza a realizar negocios en los USA".
Paralelamente, el congresista republicano de Iowa Jim Leach está promoviendo una nueva legislación que prohíba explícitamente las apuestas de todo tipo a través de Internet, que ya se encuentra camino del Senado, tras su aprobación por mayoría en el Congreso.
De ser finalmente procesado y juzgado por esta nueva ley, Carruthers se enfrentaría a una pena de hasta 20 años de cárcel por un delito de fomento de apuestas ilegales.
El directivo británico forma parte de la nueva ola de 'padrinos' del juego del siglo XXI que ha desafiado al Gobierno estadounidense: universitarios, cultos y amantes del lujo, muy alejados de la imagen 'mafiosa' que, apoyada por el cine, ha rodeado tradicionalmente al mundo de los casinos.
Uno de sus máximos exponentes es el multimillonario canadiense Calvin Ayre, el único de esta rara estirpe que aparece en la lista de los hombres más ricos del mundo elaborada por Forbes.
Desde su mansión costarricense -de más de US$3,5 millones- gestiona los ingentes beneficios de su empresa de apuestas por Internet, Bodog, que le ha permitido amasar una fortuna personal de más de US$1.000 millones.

Más Leídas

Seguí Leyendo