El presidente de USA, Barack Obama, ha recordado que aún "sigue habiendo efectos de riesgos". "Aunque Irene se ha debilitado según avanza hacia el norte, sigue provocando lluvias. Nuestra principal preocupación eran las inundaciones. Y se han producido, junto a cortes de electricidad", ha manifestado Obama en una comparencia en la Casa Blanca.
"Los efectos de Irene aun durarán semanas. Los ríos aun pueden crecer y provocar más inundaciones. Hay comunidades que estarán sin luz aun durante algunos días. Nosotros ayudaremos a los estados y las ciudades a que solucionen esos problemas", ha añadido. Un ejemplo de inundaciones se han dado en Battery Park, donde el agua del río Hudson se ha desbordado unos treinta centímetros y también se ha inundado levemente el MeatPacking District, al oeste de la ciudad, aunque el agua apenas ha avanzado tierra adentro.
Su crecida ha coincidido como se preveía con el punto álgido de la marea matutina. Además el Holland Túnel que une Manhattan con New Jersey también ha sufrido inundaciones. Pese a todo, la agencia Federal de Gestión de Emergencias FEMA se apresuró a anunciar vía Twitter: "Las cosas tienen mejor aspecto para Nueva York de lo que habíamos previsto".
Y es que el viernes 26/08 se hablaba de hasta 1 y 2 metros de agua en las aceras de Manhattan y Brooklyn pero por suerte parece que la furia de Irene no ha sido tan violenta. De hecho, el Centro Nacional de Huracanes ha reducido la categoría del ciclón de 1 a tormenta tropical. Y el agua que ha entrado en el bajo Manhattan debería retirarse a medida que baje la marea.
Después de lamentar la pérdida de vidas humanas, Obama agradeció a todos cuantos han contribuido a preparar el país para la llegada del “Irene”, como científicos, alcaldes, gobernadores, servicios de emergencia. “Esta unidad es lo que hace a USA un país grande”, indicó.
Para el Presidente estadounidense, tanto el Gobierno federal como las autoridades locales “han dado ejemplo de buen gobierno en todos los niveles”. Con esta aparición y esas palabras, Obama quiso culminar una situación de crisis en la que expresamente ha querido ser visto al mando de los operativos, combatiendo con ello la imagen que en su día quedó de la intervención de George Bush en relación al huracán Katrina, en 2005.
La Secretaria de Seguridad Nacional de USA, Janet Napolitano, ha afirmado a mediodía (hora local) que "lo peor de Irene ya ha pasado", pero ha hecho un llamamiento a no bajar la guardia porque la tormenta es "todavía es potencialmente peligrosa". Las líneas de electricidad y los árboles caídos, además de las inundaciones son "los principales riesgos ahora", ha añadido Napolitano.
Poco después, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, explicaba en una optimista rueda de prensa que las situaciones de mayor riesgo habían terminado y que a lo largo del día comenzarán a regresar a sus casas algunos de los miles de evacuados. La ciudad desalojó a 15.000 residentes de viviendas de protección oficial y esta tarde les llevará de vuelta a sus hogares.
Pese a que Bloomberg ha advertido de que el lunes 29/08 a los neoyorquinos les espera "un día duro" en lo referente al transporte público, el metro -cerrado desde el sábado 27/08-, los ómnibus, los trenes y los aeropuertos recuperan paulatinamente la normalidad. Algunas estaciones del suburbano situadas en el norte de la red han sufrido inundaciones que retrasarán más de lo previsto su reapertura.
La Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA por su sigla en inglés) de USA ya ha comenzado su evaluación de daños en los estados afectados. La FEMA tiene a sus equipos de rescate y búsqueda listos para operar y el Departamento de Defensa también dispone de 6.500 tropas en alerta, según The New York Times. Por ahora, estos recursos -desplegados hace cinco años tras el paso del 'Katrina'- no han tenido que ser movilizados.
Hasta ahora, más de cuatro millones de hogares y negocios se han visto afectados por cortes en el suministro eléctrico (casi dos millones de usuarios seguían sin luz este domingo por la mañana) como consecuencia de las fuertes lluvias y vientos que han obligado al cierre de dos plantas de energía nuclear, puertos petroleros y refinerías.
En concreto, los centros petroleros del puerto de Nueva York y Filadelfia han declarado un nivel de alerta "Zulu", designación de emergencia que restringe fuertemente el tráfico de buques, indica la Guardia Costera. Filadelfia (Pensilvania) es la gran ciudad más afectada por 'Irene'. Aunque no se han registrado por ahora víctimas mortales, se han producido importantes daños y siete edificios se han derrumbado.
La amenaza del huracán llevó a ordenar la evacuación de más de dos millones de personas en seis estados (un millón en New Jersey, 315.000 en Maryland, 300.000 en Carolina del Norte, 200.000 en Virginia y 100.000 en Delaware y 370.000 en Nueva York) este fin de semana y a cancelar unos 10.000 vuelos, si bien las autoridades ya han anunciado que el lunes 29/08 por la tarde esperan reabrir 8 aeropuertos.