El fútbol: ¿Excita más que el sexo?
Henrik Gerdin, fanático del fútbol, es un hombre satisfecho. Su equipo empató sobre el final, él ganó una apuesta y su ritmo cardíaco supero el nivel de orgasmo.
El sueco de 25 años participó de un experimento de la Universidad de Loughborough, Inglaterra, que estudia cómo apostar a un partido en el Mundial de fútbol afecta el ritmo cardíaco.
El estudio se inspiró en un trabajo de investigación sobre el aumento de la incidencia de ataques cardíacos después que Argentina derrotó a Inglaterra por penales en el Mundial de 1998 en Francia.
"Los ritmos cardíacos registrados durante la primera etapa del estudio son similares a los que experimenta el individuo en el momento del clímax sexual, y en algunos casos aún mayores", dijo el profesor Ron Maughan, de la universidad.
El estudio, que continuará mientras Inglaterra siga en el Mundial, mide los niveles de estrés o excitación que experimentan los fanáticos ingleses y de los equipos que juegan contra Inglaterra.
Gerdin apostó 100 libras (us$ 182) a que Suecia e Inglaterra empatarían 2-2 en su partido por el Grupo B. El sueco Henrik Larsson anotó a los 90 minutos de ese partido para el resultado final 2-2, lo que provocó la tremenda euforia de los fanáticos en el estadio de Colonia, así como la de Gerdin en la sala de control en Londres.
Según el patrocinador del estudio, la página de apuestas a través de internet betfair.com, los resultados demuestran que apostar a un partido del Mundial provoca una excitación mayor que el sexo, a juzgar por el ritmo cardíaco.
"Sabíamos que los fanáticos seguían a sus equipos con pasión, pero estos resultados demuestran que para algunos, el fútbol es mejor que el sexo", dijo Maughan en un comunicado. "Cuando se combina el apoyo al equipo con el respaldo financiero, el nivel de excitación es aún mayor".
Los participantes del estudio durante la etapa inicial del Mundial tenían un ritmo cardíaco promedio de 120 latidos por minuto. Según la Asociación Cardiológica de Estados Unidos, el ritmo cardíaco oscila entre 90 y 145 lpm, con picos promedio de 115 lpm. El corazón en reposo late unas 70 veces por minuto.
Gerdin mostró el ritmo cardíaco más alto, con un promedio de 133 lpm y un pico fenomenal de 168 lpm.
