Balance 2005: Messi, el futbolista argentino del año
La pelota dejará de rodar hasta los primeros días de enero. Pero nos dejó temas para el análisis.

La pelota dejará de rodar hasta los primeros días de enero. Pero nos dejó temas para el análisis.
El gran ganador del año fue Boca al conquistar la Recopa, el Apertura y la Sudamericana.
En el año del Xentenario Boca no comenzó acorde a lo previsto. El comienzo del año lo tomó en etapa de transición con el "Chino" Benítez y un cierre de ciclo bochornoso con la eliminación y los episodios ante las Chivas de Guadalajara.
El arribo de Basile generó ambivalencias, que hasta el mismo Palermo se atrevió a decir hace pocos días luego de la obtención de los títulos, que pocos creían en la intimidad que se podía dar este final de año.
Boca lo logró, y punto. Fue el gran ganador.
En la vereda de enfrente, River tuvo un año para el olvido.
No ganó nada, y encima se quedó con un plantel de poca jerarquía individual. A lo que era River, este poco se le parece.
Ni hablar de lo económico, a pesar de que los socios ratificaron la actual gestión dirigencial en la urnas.
Y si encima tomamos como le fue a Boca, más desilusionante aún.
En cuanto al resto del G-5 el balance no fue bueno. Es más, diría tirando a malo.
Sólo Independiente que logró alcanzar el objetivo de los 30 puntos que se prefijó tras conseguir un 4º puesto, los demás entregaron poco y nada.
Lo de San Lorenzo fue como el vuelo de la perdiz. Vuelo corto y rasante. El motivo: Las rencillas de vestuario.
Buen comienzo ganándole hasta el mismo campeón, Boca, y luego se vino en picada.
Alfaro no le encontró la vuelta al club en esta etapa al menos.
Lo de Racing por ahí anda. Tras un comienzo auspicioso de Rivarola, todo se fue desdibujando hasta la llegada de Quiroz que no le fue bien, salvo en el final.
Mal lo de la Academia también.
Dentro del G-5, porque se ganó el derecho de integrar este grupo al menos para nosotros, está Vélez.
Campeón del 1er semestre local y por su actualidad económica-financiera es digno de resaltar.
Futbolísticamente se fue desarmando de a poco. Era algo probable teniendo en cuenta lo de las lesiones. Pero el balance es satisfactorio para el "Fortín" de Liniers.
Lo de Gimnasia es muy digno de destacar. En los pronósticos previos pocos podían avizorar su desenlace de año. Salvo algún simpatizante fanático.
Acarició la gloria, vivió esas sensaciones, pero se le esfumó una vez más.
Persevera y triunfarás, dice el refrán. Pero la verdad, que pelearle al poderoso Boca hasta el final, fue muy loable.
Dejando lo colectivo y ya en el plano individual los destacados fueron: Agüero y Palacio. No podemos dejar de lado a Fernando Gago, de gran año también.
Al pibe Agüero sería injusto caerle con todo el peso de la vara por el partido ante Boca.
Imagine lo siguiente: ¿Qué hubiese pasado si Agüero jugaba en Boca y Palacio en el "Rojo"?. Seguro que hubiese sido otra realidad.
Este juego, además de los atributos individuales, es colectivo. Por eso que lo de Agüero fue bárbaro y ni hablar de Palacio.
Si no hubiese estado en ese nivel, no se que hubiese sido de Boca. Pero como lo tiene el campeón, a otra cosa mariposa.
Otro dato llamativo que destacamos fue lo del goleador del campeonato.
Javier Cámpora, que con 13 goles se convirtió en el artillero máximo, a pesar de jugar en el último de la tabla. Cosa de locos ¿No?
Y también es bueno hablar de esta selección.
Un equipo que dejó la eliminatoria en manos de Brasil, y además, dejó en manos cariocas la Copa de Las Confederaciones jugada en Alemania tras perder la final con goleada incluida por 4 a 1.
Cito este compromiso, porque fue el de más relevancia con el logro de la eliminatoria Sudamericana y la clasificación al mundial.
Nos dejó dudas, que esperemos se disipen antes y durante el mundial.
Es el deseo para los futboleros para pedir en estas Fiestas que se avecinan.
No podemos dejar de hablar del pibe Messi.
Se consagró campeón mundial juvenil sub 20 en Holanda transformándose en el estandarte argentino.
Luego de ese logro, su ascenso fue imparable. Jugó en seleccionado mayor, y se ganó un lugar entre los más importantes del equipo del momento en el mundo: el Barcelona.
Una consolidación, que si bien se dio en otra parte del mundo, es bien Argentina y la podremos disfrutar en Alemania 2006.
Messi es un crack made in Argentina. De eso no quedan dudas.
Me olvido de que José Pekerman lo debe ratificar entre los 23 que viajarán a la máxima cita.
Esperemos que sí, ¿no José?