Telefónica tampoco podrá declarar incondicional la oferta más allá de la medianoche del 20 de enero de 2006 y no podrá mantenerla abierta para su aceptación después de dicha fecha a menos que haya efectuado con anterioridad dicha declaración.
La oferta de Telefónica, que ya supone una prima del 22% sobre el precio de la acción antes de hacerse pública la OPA, representa un incremento de casi el 54% con respecto a los 130 peniques que pagó O2 en febrero a muchos de sus accionistas en el marco de una compra de acciones propias.
Los títulos de la operadora están muy extendidos entre la población británica dado que O2 formaba parte del ex monopolio nacional BT hasta su escisión, en 2001, y que cuando ésta se produjo los accionistas de BT recibieron un título en la nueva compañía por cada una que poseían en el incumbente.
Los analistas valoraron positivamente desde que se anunció la OPA el hecho de que sea una operación en efectivo y que no se ofrezcan a cambio títulos de Telefónica, dada la reticencia que podría presentarse entre los accionistas británicos, especialmente los minoritarios, a recibir títulos de la española.
Telefónica ofreció además a los accionistas de O2 la posibilidad de recibir a cambio de sus títulos notas de canje, que a efectos fiscales resultan ventajosas, ya que permiten la distribución de las plusvalías durante varios ejercicios fiscales, según informa la prensa española.
A través de estas notas, Telefónica se compromete a pagar a los accionistas el valor de sus acciones en el futuro y en múltiplos de 1.000 libras -excepto el pago final si es inferior a esta suma-, al mismo tiempo que generan intereses, existiendo además la posibilidad de vender una parte de los títulos y de obtener notas de canje por el resto.