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Cómo desarrollar en tiempo récord un medicamento contra la tuberculosis

En las carteleras cinematográficas argentinas se exhibe El Paciente Fiel, a mitad de camino entre thriller y drama, basada en la novela homónima de John Le Carré y dirigida por el brasileño Fernando Meirelles, quien se hizo famoso por su 'Cidade de Deus'. Meirelles cuenta: "Pude haber usado como material para mi novela el escándalo del tabaco adulterado. Pude haber elegido las compañías petroleras. Pero una vez que entré en él, el mundo de la industria farmacéutica me agarró por el cuello y no me soltó. Las grandes compañías farmacéuticas me ofrecían de todo: las esperanzas y sueños que tenemos depositados en ellas, su enorme potencial para el bien y su lado tenebroso, un culto del secreto que alcanza niveles patológicos e ingentes dosis de corrupción y de codicia.".

Justin integra el cuerpo diplomático de Gran Bretaña en Nairobi. Quayle es discreto, humilde, conciliador; suele permanecer horas en el jardín trabajando con sus plantas. Su esposa es exactamente lo opuesto.

Justin intenta descubrir las causas reales del asesinato de su mujer en una comarca alejada de Kenya. Todo indica que fue un crimen pasional, hasta que Justin, el marido, descubre que el amigo de su esposa era gay.

Al profundizar su búsqueda, descubre que Tessa, su mujer, investigaba los procedimientos experimentales de una vacuna contra la tuberculosis.

Hoy día el 3er. Mundo sufre otra vez la tuberculosis, que se creía superada. Es una enfermedad infecciosa producida por el Micobacteryum tuberculosis. Normalmente afecta primariamente a los pulmones pero puede extenderse a otros órganos.

Existen evidencias paleológicas de tuberculosis vertebral en restos neolíticos precolombinos, así como en momias egipcias que datan aproximadamente del año 2400 a.C.

En el Antiguo Testamento se hace referencia a una enfermedad que afectó al pueblo judío durante su estancia en Egipto, tradicional zona de gran prevalencia de la tuberculosis.

En Europa se convirtió en un problema grave en el momento en que el hacinamiento en los medios urbanos asociado con la Revolución Industrial generó circunstancias epidemiológicas que favorecieron su propagación. En los siglos 17 y 18 la TB fue responsable de 25% de todas las muertes en adultos que se produjeron en el continente europeo.

El tratamiento convencional es utilizar una asociación de rifampicina, isoniazida y pirazinamida durante 1 año. Pueden sustituirse alguno de ellos por alternativas pero la mala asociación o el mal cumplimiento del tratamiento es causa de las peores complicaciones de la tuberculosis.

Pero es probable que la tuberculosis actual sea más compleja, y por eso se trabaja en nuevos medicamentos.

La presentación clínica de la tuberculosis en el paciente infectado por el HIV difiere de todo lo conocido hasta ahora, por lo que algunos autores la han llamado " la nueva tuberculosis".

Los síntomas y signos de la tuberculosis en los pacientes infectados por el VIH son inespecíficos y no permiten distinguir la enfermedad de otras infecciones oportunistas. La fiebre es un signo prácticamente constante mucho más frecuente que en los pacientes inmunocompetentes.

La cuestión de cómo se hace para lograr el veloz desarrollo de una especialidad medicinal es un tema controversial. Hay que probar directamente en humanos, saltarse la etapa de la prueba en animales.

En la película, lo que se consigue es sobornar al gobierno de Kenya para que quienes reciban medicamentos contra el sida deban someterse a un experimento sobre la tuberculosis.

Y la pregunta es: "¿Ud. cree que no hubiesen muerto por otra cosa?"

Por supuesto que hay autoridades gubernamentales en Kenya y en el Reino Unido comprometidas con el laboratorio que quiere colocar en el mercado el nuevo medicamento.

Fernando Meirelles fue elegido para mostrar la pobreza de Kenya y Sudán luego de haber obtenido 4 nominaciones al Oscar por su 'Ciudad de Dios', vertiginosa historia de amor, amistad y violencia en las favelas de Rio de Janeiro.

Meirelles cuenta: "Pude haber usado como material para mi novela el escándalo del tabaco adulterado. Pude haber elegido las compañías petroleras. Pero una vez que entré en él, el mundo de la industria farmacéutica me agarró por el cuello y no me soltó. Como tema dramático, las grandes compañías farmacéuticas me ofrecían de todo: las esperanzas y sueños que tenemos depositados en ellas, su enorme potencial para el bien y su lado tenebroso, manifestado en sus enormes ganancias, un culto del secreto que alcanza niveles patológicos e ingentes dosis de corrupción y de codicia."

Él es un narrador potente y logra notables interpretaciones de Ralph Fiennes, Rachel Weisz, Hubert Koundé, Danny Huston (hijo de John Huston), Bill Nighy y Pete Postlethwaite.

El equilibrio del diplomático de carrera ha desaparecido ante la pérdida de la mujer a quien amaba profundamente. Ellos eran seres opuestos cuya atracción sostenía un matrimonio.

La historia, comprimido resumen en 2 horas de las más de 560 páginas, tiene un armado en 'flash backs' regulares, con deliberadas reiteraciones, que tienden a allanar la comprensión del relato.

Tampoco olvida el aspecto musical que potencia el ambiente: ya no hay música brasileña de raíz afro, sino música africana, coreografiada a veces, en sus propias fuentes.

La industria farmacéutica se ha mantenido, durante 2 décadas, como el negocio más redituable del mundo (perdió el liderazgo en 2003, a manos del petróleo y la banca).

"La excusa con que suele justificarse el alto precio de los medicamentos es la alta inversión que requieren para investigar", señaló un artículo aparecido en T'he New York Review of Books' meses atrás. "A pesar de que esa retórica parece irresistible, tiene muy poco que ver con la realidad. La investigación y el desarrollo son una parte relativamente pequeña de los presupuestos de las grandes compañías farmacéuticas, frente a los enormes gastos en marketing y administración. Para no hablar de su relación con las ganancias, que es ínfima."

Meirelles otra vez: "Para los cánones de Hollywood, no es una producción de tan gran tamaño. Tampoco se trata de un producto de gigantescas aspiraciones comerciales, y posiblemente fue eso lo que me llevó a aceptar el ofrecimiento, una vez que el director inicialmente propuesto para dirigirla (Mike Newell, el de Cuatro bodas y un funeral) abandonó el proyecto, para dirigir la próxima Harry Potter".

Última reflexión del director: "No tengo ninguna intención de mudarme a Hollywood, como pueden haber sido los casos de Alejandro González Iñárritu, el de Amores perros, o de Alfonso Cuarón, que hizo allí la tercera Harry Potter. Algún día me gustaría filmar "una película de Hollywood" clase A, con mucho presupuesto, decorados, toda la maquinaria industrial. Pero sólo para probar una vez cómo es eso. Una sola vez. Si tuviera que elegir un modelo de carrera, diría que es el de Almodóvar, que sigue filmando en España películas que tienen financiación extranjera y distribución internacional asegurada".

Los medios técnicos disponibles permitieron a Meirelles y su equipo filmar directamente en escenarios naturales. La fotografía pinta Africa con colores saturados; la cámara en mano se mete entre los protagonistas y la gente, que muchas veces no sabe que está actuando. Son acertados los contrastes –no sólo de color– entre la vida y el caos de los pasillos de las villas en Kenia y las calles de Londres y de Alemania, el gris de los aeropuertos y los trenes, el plato de comida servido en el exclusivo club inglés.

En cuanto al tema de fondo, queda picando y la próxima vez que compre aspirinas, pregúntese cómo se llegó a esa aspirina, no para dejar de tomarla sino para comprender en forma menos hipócrita cómo se hace nuestro desarrollo de cada día, y si es posible hacerlo mejor.

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