Así, para Nicolini "el control de ruta es de la Policía" pero "evidentemente no han aportado la información necesaria y han dejado que se haga esa actividad".
Sobre el cruce entre gendarmes y activistas, Nicolini confió "nosotros sabemos lo que intentan estas personas, el caos para beneficio propio pero no nos vamos a prestar a ese juego".
Además de reclamar la intervención, los manifestantes pretendían impedir el ingreso a la ciudad del intendente de Río Grande, Jorge Martín, quien declaró ayer en el juicio político contra Colazo.
Para sortear los piquetes, Martín viajó en avión y una vez en la Legislatura criticó a los 'colacistas': "No sé quién les da el libreto porque el defensor de Colazo fue quien me convocó".
Otro dato sumó críticas sobre el demorado accionar policial. La presunta "zona liberada" que denunció Gendarmería está a cargo de la comisario inspector María Alejandra Soria, esposa del jefe de Policía, comisario Roberto Barbero, designado por el coccarismo. Ambos fueron reincorporados a la institución luego que el jefe Walter Vargas, nombrado por Colazo, los expulsara de la fuerza.