Estas noticias producen un efecto ya conocido por los habitantes de Francia. En el país recuerdan perfectamente los sucesos de 2005. Entonces la muerte de 2 adolescentes de piel negra, que eran perseguidos por la policía, provocó una matanza. El periodista francés Dmitri de Kochko dice que es posible que en Francia empiece a arder un conflicto:
“La primera reacción es que esto puede producirse en nuestro país. Todo tiene que ver con la situación económica, con la desesperación de toda una generación de jóvenes que se quedó sin trabajo y sin esperanzas para el futuro. Los medios franceses acusan a las autoridades británicas de haber permitido muchas cosas a las comunidades étnicas, con su connivencia en el país surgieron numerosos guetos”.
Y lo mismo se puede decir de prácticamente cada país de la UE que recibió inmigrantes. En Italia los refugiados de Túnez y Libia más de una vez en los últimos tiempos organizaron disturbios por la negativa de las autoridades a concederles permiso de residencia. El vicepresidente del Instituto de Política Internacional IPALMO, Dario Rivolta, está seguro de que en cualquier Estado europeo pueden estallar desórdenes:
“Esta gente que protesta no se muere de hambre, todos cobran subsidios del Estado. Pero los jóvenes ven junto a ellos riqueza y bienestar, que no podrán lograr en el futuro. Esto provoca en ellos hostilidad con respecto a la sociedad y el Estado. La inmigración de por sí no es un mal. Lo malo es que durante un corto período la cantidad de extranjeros se multiplicó con creces”.
Expertos rusos consideran que las rebeliones en Inglaterra obedecen a la crisis económica y al fracaso de la política de multiculturalismo. El experto del Consejo Alemán de Política Exterior, Alexander Rahr, está seguro de que los actuales disturbios se traducirán en una reestructuración cardinal del sistema social de Europa:
“El potencial de protesta en los países europeos en muy grande. El mundo está cambiando ante nuestros ojos. En los últimos años surgieron problemas colosales. Hay que buscar un nuevo modelo de justicia para toda la opinión pública europea. Ahora en Europa uno de cada 3 jóvenes no puede encontrar trabajo. Esto significa que el sistema se encuentra en una crisis muy profunda”.
El politólogo egipcio Tarek Heggy también está seguro de que las autoridades europeas recibieron una señal bien precisa: el actual sistema de integración social y cultural de los inmigrantes, así como la adaptación de las capas indigentes de la población debe ser modificado.
“La integración es un reto a ambas partes. Cuanto más instruido es el inmigrante, más fácil es hacerlo. Pero cuando uno ve a inmigrantes que realizan trabajos no cualificados, descubre que esta gente en tiempo libre va únicamente a las mezquitas, allí se siente protegida”.
De Irán y Libia llegó una reacción totalmente inesperada a los sucesos en Gran Bretaña. Los líderes de ambos países llamaron al premier británico a dimitir, por cuanto consideran que Cameron y su gobierno perdieron legitimidad por el cruel proceder de la policía durante los disturbios. No es un chiste, es en serio. Pero evidentemente es un chiste.