* La decisión de la UE
La introducción del ePass responde a la decisión tomada por todos los Ministros de Interior de la Unión Europea (UE) de crear un pasaporte capaz de almacenar rasgos biométricos para evitar falsificaciones y el uso abusivo por personas distintas de sus verdaderos dueños.
Alemania se convierte así en uno de los primeros en cumplir la prescripción europea, que entrará en vigor el próximo mes de enero en la UE.
Todos los estados de la Unión Europea, así como Japón, USA, Australia, Rusia y Suiza ya preparan también la distribución de pasaportes de este tipo.
El registro de datos biométricos no significará la creación de una base de datos central en el país donde se almacenen los mismos, ya que esto queda expresamente prohibido por la Ley Alemana de Pasaportes.
Este registro se considera, además, una de las medidas más fiables de reconocimiento de personas, ya que rasgos faciales como la distancia entre la boca, ojos, nariz, frente y barbilla son diferentes, así como huellas dactilares o el modelo del iris.
Las huellas dactilares ya se utilizan desde hace un siglo para identificación y en procesos criminales, pero los rasgos de ojos y cara se convirtieron en los últimos años en datos que permiten ser recogidos a través de cámaras y reconocidos por la computadora.
El iris es otra de las zonas clave, pues posee alrededor de 250 rasgos medibles, cuando las huellas dactilares cuentan con 40 características, por lo que lo hace aún más seguro.