Aunque no hay información oficial al respecto, se conocieron denuncias de violaciones a jóvenes empleadas que regresan a sus casas después de trabajar y buscan llegar cuanto antes a sus domicilios, antes del toque de queda vigente a partir de las 19:00 impuesto por el Gobierno estatal.
El gobernador del Estado de Quintana Roo, Félix González Canto, dijo que al menos 5.000 policías federales han llegado a Cancún para proteger a la ciudadanía, sin embargo hasta el momento solamente han sido detenidas 360 personas por diversos delitos, no por vandalismo. Algunos medios mexicanos, tales como Reforma alertan que los policías en realidad están abocados al cuidado de las autoridades políticas mientras las calles están desprotegidas.
Roger Peniche González, un vecino de una de las zonas más conflictivas de al ciudad asegura: "Nada hacen, nos roban, nos agraden y la Policía nunca llega".
Mario Rodarte, analista de El Universal, afirma hoy: "La desesperación más preocupante es la de las autoridades, que dejan al descubierto una parte de la triste realidad mexicana: nuestra total falta de interés para prevenir riesgos futuros y la falta de seriedad para diseñar y seguir estrategias de largo plazo".
Y continúa: "No existe ningún fondo de desastres, seguro, o programa de ayudas para que las empresas que tardarán en abrir nuevamente sus puertas puedan seguir pagando la nómina, o al menos una parte. No hay seguro de desempleo y los regalos de los programas sociales son tan limitados, que seguramente veremos un poco de mayor desolación antes de que las cosas retomen su nivel previo a las tormentas".