Con un llamado a Italia, De Vido despidió a Martín Blaquier de Camuzzi
¿Cómo fue que Alejandro Ivanissevich comenzó sus vínculos con Julio De Vido y otros burócratas radicados en la Provincia de Santa Cruz?

¿Cómo fue que Alejandro Ivanissevich comenzó sus vínculos con Julio De Vido y otros burócratas radicados en la Provincia de Santa Cruz?
Porque Ivanissevich era funcionario de Camuzzi Gas del Sur, que junto a Camuzzi Gas Pampeana, integran la red de negocios argentinos del Gruppo Camuzzi Gazometri spa; las eléctricas Edea y Edersa, y las concesionarias Aguas de Balcarce y Aguas de Laprida.
A fines de los ’90, comenzó una sórdida disputa entre los hermanos Fabrizio y Stefano Garilli, hijos de Leonardo, fundador de Camuzzi.
Camuzzi era el operador italiano Nº2 en el sector gas metano luego de Italgas (grupo Eni) con una cuota del 4,9%, y operaba en el ciclo integrado del agua, desde los acueductos a las depuraciones, sin olvidar los servicios ambientales en 500 intendencias.
Ocurrió una reorganización y la empresa Camuzzi Gas se quedó con el 100% de Camuzzi International, Camuzzi Argentina, División Redes, Aimeri, , Camuzzi editorial ( a través de su adquisición de los derechos en Italia de la revista ‘Reader's Digest’), Trade (compra-venta internacional de gas) y Coeuro Multimediale, quien tendría el 90% de Camuzzi editorial y el 100% de Wave (telecomunicaciones).
La batalla concluyó en que el comando lo tomaron Ruggiero Jannuzzelli y Fabrizio Garilli. A Claudio Calabi (ex grupo editorial RCS) reportarían todas las líneas operativas del corazón de los negocios, que seguiría muy de cerca el negocio del gas.
Robertino Brusamolino, un histórico, pasó de la dirección del desarrollo en Argentina a la guía de la División Trade. A Jannuzzelli por su parte, reportarían todas las funciones corporativas.
En el año 2002, la compañía Enel Rete Gas compró el 98,58% de Camuzzi en US$ 907 millones, pero todos los activos en la Argentina quedaron fuera de la operación.
Esto resultó bueno para los santacruceños, que nunca trataron con el efervescente Fulvio Conti, Nº1 de Enel, y pueden seguir conversando con los Garilli.
Fabrizio Garilli fue quien, aparentemente, recibió la llamada telefónica del ministro Julio De Vido, quien luego de saludarlo, le explicó el motivo de su llamada: "Queremos hacer negocios con Uds. pero hay un obstáculo que se llama Martín Blaquier. Él los está llevando a perder las concesiones en la Argentina", advirtió De Vido, palabras más, palabras menos.
Así, Martín Blaquier cesó como vicepresidente ejecutivo de Camuzzi Argentina S.A., y resulta un antecedente histórico de cómo los funcionarios nacionales pueden presionar a los accionistas extranjeros acerca de cómo se desempeñan los ejecutivos locales.
¿Qué fue lo conflictivo de Martín Blaquier, familiar político de los Carlés, respecto de los santacruceños que controlan el Ministerio de Infraestructura?
Evidentemente no resultó un problema de eficiencia, sino que le reprochan a Blaquier que es "un hipermenemista".
Blaquier es, para De Vido, un ‘noventista irremediable’, opinaron colaboradores del ministro; y entonces el diálogo se hizo imposible.
Martín Blaquier es muy conocido entre los ejecutivos locales: cuando el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (Idea) renovó su directorio para el año 2005, y fue elegido, por 2do. año consecutivo, Enrique Pescarmona como presidente, más abajo, junto a Ignacio González García (La Nación), Juan Manuel Forn (Molinos); Juan Cambiaso( Marval O'Farrell & Mairal), y José Aranda (Grupo Clarín), se incluyó a Martín Blaquier (Camuzzi), Juan Bruchou (Citibank), Fredy Cameo (Siderar), Eduardo Coduri (Ernst & Young) y Alfredo Coto, entre otros.
En el Ministerio de Economía siempre se consideró como los más representativos ejecutivos locales de empresas italianas a Martín Blaquier, Franco Livini, Sergio Einaudi (Paolo Rocca vive en Italia), Cristiano Rattazzi y Carlos Molinero.
Durante la inauguración de un equipo de transformación de energía de la empresa Edea (Camuzzi), en la ciudad de Mar del Plata, que será sede de la Cumbre de las Américas, Martín Blaquier, confirmó que el Grupo Camuzzi, no abandonaría su negocio y que invertiría $90 millones anuales.
De todos modos, en Santa Cruz, Camuzzi tenía muchos problemas, que en el año electoal se vuelven más delicados. Pero no fueron estos problemas los que llevaron al final intempestivo, sino que De Vido dijo estar harto del recuero de los ’90 que hacía Blaquier en sus diálogos. Ahora Camuzzi se apresta a designar nuevo ‘country manager’.