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Nuevos avances para tratar el cáncer de mama

Durante las "XII Jornadas Argentinas de Mastología", el científico y médico británico Michael Baum destacó los logros obtenidos en los últimos años en el tratamiento de esta enfermedad e invitó a médicos argentinos a sumarse a una mega-investigación para prevenir la enfermedad. Según su opinión, existen ciertas terapias que ya han superado a las estándar. En tanto, también cuestionó la práctica de mamografías antes de los 50 años.

El pronóstico del cáncer de mama es actualmente sumamente alentador. Por un lado, desde hace 30 años, el riesgo de recurrencia de la enfermedad se redujo en un 50% gracias a la acción de una droga, el tamoxifeno. Más recientemente, otra medicación, el anastrozol, se posicionó como de primera indicación, obteniendo una disminución adicional en la recurrencia del 26%, con menores efectos adversos.

Un científico británico, el doctor Michael Baum, encabezó dos de los estudios más importantes que demostraron estos beneficios, y ahora quiere ir un paso más allá: prevenir la aparición de cáncer de mama en pacientes de alto riesgo.

Baum, que se desempeña como profesor emérito de Cirugía y profesor visitante de Humanidades Médicas en el Colegio Universitario de Londres, participó de las últimas Jornadas Argentinas de Mastología, realizadas recientemente en Buenos Aires.

"He tenido el honor de participar de tres estudios fundamentales: uno hace 30 años, que mostró de manera contundente el beneficio del tamoxifeno; otro, para prevenir la recurrencia del cáncer en el seno del lado opuesto, y el tercero que mostró la superioridad de anastrozol sobre tamoxifeno ", reseñó. "Finalmente, estamos haciendo un nuevo ensayo, el IBIS II , que compara anastrozol contra placebo en prevención de cáncer de mama en pacientes con alto riesgo. Está diseñado a 10 años con 10.000 pacientes, y estoy aquí para invitar a médicos argentinos a participar de esta investigación."

En ciertos casos con alto riesgo de recurrencia del cáncer, se podría administrar tamoxifeno como prevención, pero dados sus efectos adversos no es recomendable. Por eso se está explorando lo que ocurre con anastrozol, ya que sus beneficios superarían ampliamente los riesgos. "Pero no podemos hacer este tipo de prevención en forma masiva, tratar al 99% de las personas para prevenir en 1% un cáncer de mama, por eso estudiamos sólo a aquellos pacientes que por sus características están altamente expuestas", explicó.

* Mamografías, después de los 50

Una de las formas de detección más utilizadas para esta patología es la mamografía, una radiografía de las mamas que permite detectar tumores muy pequeños, indetectables mediante la palpación (el otro método utilizado). En la Argentina se recomiendan a partir de los 40/45 años de edad, y en USA a partir de los 40 años.

Al respecto, el doctor Baum fue enfático: "Están locos. La mamografía no es útil hasta los 50 años, ya que antes no se salvan vidas, sino que suelen hacerse muchas mastectomías (extirpaciones de mama) inútiles. A más joven, más posible es tener cánceres in situ, indetectables, que jamás evolucionarán a cáncer. Pero cuando se ven en una mamografía puede haber confusión y ante la posibilidad de que sea cáncer, se extirpa. A edad temprana, hacen más mal que bien". No obstante, Argentina tiene un record: "Tienen la mejor tasa de conservación de mama, son líderes en cirugía conservadora y en reconstrucción de mama".

* Cómo prevenir

Los principales factores que predisponen al cáncer de mama son: fertilidad disminuida; no haber dado de mamar; antecedentes familiares de esta enfermedad; antecedentes de patología mamaria previa; no haber tenido hijos o haber tenido el primero a edad muy avanzada.

Baum remarcó dos que, a su juicio, pueden ser controlados: el primero, "tener un hijo antes de los 30 años. Las mujeres tienen chicos cada vez más tarde, y eso, lamentablemente, las perjudica". El segundo, "la bebida. Se toma demasiado alcohol, en el Reino Unido al menos, y tengo entendido que también aquí. Este es un problema sobre el que se puede actuar, y que debería ser tenido en cuenta".

* Comunicación y contención

Este investigador fue, además, pionero en buscar la mejor forma de comunicar a un paciente su enfermedad. "Hay estudios que prueban cómo el temor y la ansiedad inciden negativamente en el tratamiento". Por eso, hace 20 años comenzó a trabajar junto con Lesley Fallowfield, profesora de Psico-Oncología de la Universidad de Sussex, Reino Unido, sobre las habilidades comunicacionales necesarias para transmitir determinadas noticias, las expectativas y las posibilidades a los pacientes. De hecho, también introdujo la modalidad de soporte psicológico para las personas con cáncer de mama, y la posibilidad de enfermeras especializadas en atenderlas. "Cuando hay un buen manejo de la depresión, la persona acepta la terapéutica y mejora la sobrevida", recalcó el médico, hoy más dedicado a este lado ‘humano’ de la medicina que al ‘científico’. "Se lo enseñamos a todos los estudiantes, porque es imprescindible que aprendan a decir y que sepan comprender al paciente. No descuidemos nunca este aspecto. Ante todo, necesitan confiar en nosotros", concluyó.

* Sobre el cáncer de mama

El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer de raza blanca. Representa el 10% del total de cánceres: se calcula que en los próximos 10 años se diagnosticarán alrededor de 8 millones de casos nuevos y que provocarían la muerte de 3.000.000 de mujeres en todo el planeta.

Según datos de la Fundación para la Investigación y Prevención del Cáncer (FUCA), en la Argentina se producen entre 15.000 y 18.000 nuevos casos de cáncer de mama por año. Una de cada ocho mujeres se verá afectada por esta enfermedad.

La detección temprana del cáncer de mama aumenta las probabilidades de cura, y los tumores menores a 1 cm. de diámetro se curan en el 95% de los casos. Diagnosticado precozmente, no es necesario extraer la mama ni todos los ganglios axilares.

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