* Corazones en riesgo
Uno de los elementos críticos a la hora de prevenir la hipertensión arterial es el control del colesterol. Esta condición y la hipercolesterolemia (colesterol alto) se consideran unos de los más importantes factores de riesgo cardiovascular, y su importancia radica en que los efectos ateroscleróticos de ambas patologías se potencian exponencialmente cuando se dan en una misma persona.
El aumento en los niveles de colesterol incrementa el riesgo vascular de quien sufre de presión alta, además de contribuir también al desarrollo y mantenimiento de la hipertensión arterial. Los pacientes hipertensos presentan frecuentemente niveles más elevados de colesterol total, colesterol LDL ("malo") y triglicéridos y menores de colesterol HDL ("bueno") que la población con cifras normales de presión arterial.
Los padecimientos cardiovasculares son silenciosos, no se hacen notar, y muchas veces son diagnosticados demasiado tarde. Se estima que por lo menos 400 millones de personas en todo el mundo tienen hipertensión arterial y colesterol alto.