Desde el ingreso de Mariano Recalde comenzó un proceso de despatrimonialización de los restos de los aviones desguazados, en especial, por que casi no tienen elementos de valor en su estructura y por el costo que tiene para la empresa tenerlos "estacionados" en las dos terminales aéreas.
El 28 y 29 de julio se realizó el proceso de inspección de los restos (no habría concurrido ningún interesado, según fuentes del sector) y el 8 de agosto vence el plazo para hacer las ofertas de adquisición.
Los aviones en venta son Boeing 737-200 que Aerolíneas Argentinas incorporó a su floto hace más de cuarenta años y fueron desguazados para usar sus partes en el resto de las naves que tenía la empresa, en especial, las que debieron ser devueltas a los leasors.
En casi todos los casos, son naves que tuvieron problemas originales en sus motores que, al no poder ser reparados o cambiados, terminaron por ser desafectados del servicio.
Así, sin volar, ese conjunto de naves tenían un costo de varios miles de dólares por el estacionamiento, monto que no era compensado por el proceso de canibalización de sus partes. Un claro símbolo de la mala gestión que tuvo la empresa en el pasado.
Mudar las naves de sus ubicaciones originales para bajar el costo de estacionamiento y despatrimonializarlo (algo muy difícil en los estados contables estatales) fue parte del plan de baja de gastos que lanzó Mariano Recalde en el Plan de Negocios a 2014.
Sin embargo, hasta hoy, este paso no ha terminado y nada asegura que se vaya a cerrar en el corto plazo.