Telefónica, que actualmente tiene una presencia considerable desde el punto de vista de imagen -que no económica- dentro del equipo Renault, está considerando seriamente la posibilidad de reinvertir el dinero que actualmente tiene destinado en el Mundial de motociclismo (más de 10 millones de euros) y una cantidad adicional para erigirse en patrocinador principal de Renault y Alonso para el año que viene.
¿Sólo la cúpula? ¿también los pontones? ¿todo como en la época de Minardi? Las cifras se vuelven más mareantes centímetro a centímetro.
Y Pedrosa, con Repsol.
Esta operación, provocada por la marcha de Pedrosa a HRC, se sostiene en la necesidad de encontrar una nueva motivación.
Dani, un ‘producto’ descubierto y madurado al abrigo de Telefónica, ha echado a volar y la empresa española no considera suficiente estímulo continuar al lado de Sete, que en 2006 se quedará sin su patrocinio personal.
Pero el cambio de tablero de juego no es sencillo.
Sobre todo porque el Gran Circo es una máquina trituradora de dinero y aunque parece que existe una oferta firme de Renault hacia Telefónica para que ocupe el lugar de Mild Seven (otra tabaquera acorralada por la nueva ley), ya que tanto la operadora como el equipo buscan esta situación desde hace tiempo.
Fuentes de la multinacional española califican la operación de aberrante, tomando como referencia las cifras que se gasta, por ejemplo, Vodafone en Ferrari, cercana a los 30.000 millones de las antiguas pesetas.
Una ‘aberración’ que no lo es tanto a medio plazo, porque Telefónica llegaría a un equipo con un piloto español como campeón del mundo, algo histórico e insólito.
Tampoco sería una locura porque Telefónica piensa en expandirse a nuevos territorios y el retorno económico de la Fórmula 1 es incomparable con el del motociclismo.
Eso sin olvidar el impacto que tendría la imagen de la rival Vodafone, patrocinadora de Ferrari, por detrás del flamante Telefónica Renault.