Rodman no confía en nadie.
El chico fue objeto de sus continuas malas decisiones que, como siempre, determinan la trayectoria de todo individuo.
Como el ejemplo futbolero de Diego Maradona, el de Trenton siempre se rodeó de los peores amigos. Él debía ser el chico malo. El ejemplo de lo que una persona no debe ser.
Rodman murió del todo en 1992. Aquel fue un año devastador para 'el Gusano'. Su mujer lo dejó y se marchó con su hija a Sacramento, y su entrenador en Detroit, Chuck Daly, a quién Rodman consideraba como su padre, dejó el equipo para conducir a los Nets, de Petrovic, hasta los playoffs.
Pocos meses después, Rodman estuvo a punto de suicidarse. Sin embargo, pudo salir de su vehículo con vida y dice que se replanteó muchas cosas y encontrar una forma de seguir adelante.
Empezó una nueva era, necesitaba cambiar y así lo hizo.
"No sé que le ha pasado, antes no era así", dijo Joe Dumars, un hombre totalmente diferente a Dennis. Y es cierto, Rodman sufrió su mayor metamorfosis en su última etapa en los Detroit tras extender lo de ‘Bad boy’ fuera de la pista.
"Para Dennis, las palabras estaban vacías; le habían prometido mucho y lo habían traicionado. Él no necesitaba palabras" más palabras, éstas sobre papel, tras la pluma de Phil Jackson, en su libro 'Sacred Hoops'.
Rodman es ex alcohólico.
La fama de hombre de la mala vida siempre ha sido sobredimensionada, como todos sus movimientos extradeportivos.
Nunca se han preguntado cómo un pibe tan vago y afligido por todo tipo de drogas, que no entrena y no duerme podía a los 37 años y menos de dos metros, jugar de 4, el puesto más duro de la NBA.
Rodman atrapaba 15 rebotes cada noche además de anular a su par (llámese también Karl Malone) durante poco más de 28 minutos de auténtica batalla física. Ahora, este tipo con sus 44 años, aún luce un cuerpo escultural… ¿dónde está la barriguita cervecera? ¿La esconderán tantos ‘tatoos’?
Dennis Rodman es una rata de gimnasio y un trabajador incansable; pero ya no tiene espacio en la NBA.
Pero él sólo entiende de acción, y siempre ha usado todos sus trucos. Los que aprendió en la calle también sirvieron para que sus adversarios sumaran menos puntos. Pentacampeón, 7 veces consecutivas máximo reboteador, All-Star en 2 ocasiones y 2 mejor jugador defensor. Interminable, malo, muy malo, envidiable.