Los periodistas, prisioneros del cierre
> La mayoría de los periodistas latinoamericanos trabaja a tiempo completo.

> La mayoría de los periodistas latinoamericanos trabaja a tiempo completo.
Tienen menos de 4 horas para entregar sus artículos, trabajan frente a la computadora, más que en la calle, y prefieren la entrevista como fuente noticiosa, más que la rueda de prensa o la documentación.
Lo revela un estudio realizado a 182 periodistas de 11 países latinoamericanos:
La Argentina (20), Bolivia (20), Chile (15), Colombia (20), Ecuador (20), Guatemala (20), México (18), Paraguay (12), Perú (10), Uruguay (11) y Venezuela (16).
El estudio "Hábitos de trabajo del periodista latinoamericano" es una investigación impulsada por la Fundación Konrad Adenauer y el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), ambas organizaciones de Lima, Perú, para proyectar ideas generales sobre las condiciones logísticas, humanas y éticas de trabajo de los periodistas en la región.
> La principal conclusión no revela nada nuevo para una profesión acostumbrada a trabajar contra reloj.
Este estudio demuestra que la mayoría de los periodistas de América latina (84%) trabaja contra el tiempo. Y cerca de la mitad de los encuestados dispone de menos de 4 horas para entregar sus notas. (43%).
En México se lo toman con más calma:
Sólo el 6% de los periodistas entrega sus notas en menos de 4 horas. El 61% lo hace entre 4 horas y una jornada de trabajo. Un 17% entrega sus notas entre 2 y 5 días; y el resto de los periodistas en una semana o más.
Otra de las conclusiones es la ausencia del denominado 'reporterismo', o periodismo de calle.
Cada vez más se trabaja en el escritorio, frente a la computadora. Sin embargo, las diferencias entre un país y otro resultan notables.
> Los periodistas argentinos pasan frente a su computadora el 85% de su tiempo.
La diferencia la marcan los colegas guatemaltecos: ellos reparten su tiempo entre el 62% en la calle frente al 38% restante en la oficina.
En cuanto a las fuentes utilizadas, en México sopesan más las notas de prensa o material enviado por la fuente; en cambio, Bolivia, Guatemala y Perú le restan importancia a ese tipo de información. Y cuando se les pregunta sobre la entrevista exclusiva con la fuente, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela la prefieren más que a nada.
> Prácticamente ninguno consulta fuentes bibliográficas o más profundas, a la hora de escribir.
Lo que revela que los periodistas apenas tienen tiempo para una investigación fundamentada.