Una fuente del sector reveló al que los operadores más importantes del negocio de juegos de azar, entre las que se encuentran las españolas Codere y Cirsa, además de Boldt y Casino Club, son algunos de los veinte grupos que ya mostraron interés por participar del proceso. Como ocurrió en licitación del juego en Córdoba, la mayoría de los operadores de casinos irán asociados con algún grupo hotelero.
En el primer sobre, los oferentes deberán presentar sus antecedentes con un patrimonio neto no inferior a los $150 millones (US$51,9 millones). Superada esa instancia, la Lotería de Santa Fe ponderará las ofertas técnicas que estarán en el segundo sobre, que calificarán con un 70% del puntaje total.
El ganador se definirá luego de la apertura del tercer sobre, donde los grupos inversores harán su propuesta económica y el canon a abonar a la provincia durante los 30 años que dure la concesión. En el caso de los bingos, el plazo del vínculo será de 10 años.
De cumplirse los tiempos estipulados por el funcionario, los adjudicatarios podrían comenzar a operar los casinos a principios de noviembre. A partir de ese momento, tendrán un año y medio para la construcción del hotel y del centro de convenciones.
El oferente que se comprometa en su propuesta a terminar el casino en el mismo momento en que culmina la obra del alojamiento podrá acceder a un puntaje extra en la calificación final, según informó el diario de Rosario.
El juego de azar en Santa Fe tuvo sus inicios en el año 1938. Hasta el momento, sus principales actividades son la Lotería, el Quini 6, el Brinco, la Tómbola y la Quiniela. Según datos oficiales, el juego en la provincia mueve algo más de $320 millones anuales.