Un desafío no menor para una empresa que al año vende a nivel mundial US$ 21.900 millones (cifras de 2004) y maneja una marca cotizada en US$ 70.000 millones.
Pero que no ha logrado diversificar como Pepsi, que no solamente tiene una marca con un público muy fiel, como es Seven-Up, sino que ha logrado otros productos alimentarios muy exitosos, diferentes a su bebida a base de jarabe de cola.
Los embotelladores quedaron satisfechos con el nuevo camino trazado porque la tendencia va hacia las aguas y los jugos, productos en los que no lidera Coca-Cola.
La sociedad avanza hacia productos no carbonatados, y Coca-Cola hasta ahora no tuvo una respuesta exitosa en ese nicho.
El mayor optimismo económico y el cuidado por la salud han ayudado a que la penetración del agua embotellada, purificada, mineral, gasificada, entre otras, sea cada vez mayor. En la Argentina se consumen 30 litros por persona pero en Italia 150, mientras que en Chile apenas 9.
La propia The Coca-Cola Company señala que el vuelco de los consumidores hacia el agua o bebidas para deportistas influyó en el desempeño del negocio en Norteamérica. Al 4to. trimestre, las ventas cayeron levemente y los consumidores optaron por productos no cola que distribuye PepsiCo. en esa zona.
El presidente ejecutivo de Coca-Cola Company, Neville Isdell, no quedó contento con el desempeño en 2004.
En su oportunidad señaló que ese año será recordado como el comienzo de una importante transición para Coca-Cola. "Estamos haciendo la corrección de rumbo necesaria que nos permitirá cumplir con nuestro enorme potencial, acelerar el crecimiento y crear valor para los accionistas", dijo.
Y en este desafío cobran importancia sus socios en cada uno de los 200 países donde está presente porque serán ellos quienes deberán llevar a la práctica el Manifiesto o "la nueva fórmula secreta" que busca innovar tanto en productos como en servicios.