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'Operación Desbande' cerca de Aníbal Ibarra (EDICIÓN i)

En la revista EDICIÓN i en los kioscos, se publicó la siguiente nota que relata la tensa situación que se vive cerca de Aníbal Ibarra por su posible responsabilidad penal en la causa Cromañón, y la ofensica de la Casa Rosada para tomar distancia del jefe de Gobierno de la Ciudad. POR CLAUDIO CHIARUTTINI

Comenzó hace poco más de un mes, en secreto. Resulta una sucesión de reuniones persona-a-persona, en viviendas particulares, oficinas de abogados o bares de hoteles no muy transitados por el periodismo. Aníbal Ibarra es mala palabra, de pronto, para sus colaboradores. Pero él también tiene sus previsiones, especialmente si el rival es Alberto Fernández.

Es el comentario obligado en los bares que rodean las Legislatura porteña (y explica la reorganización del Frente para la Victoria de Alberto Fernández y su reconciliación política con Vilma Ibarra): todos hablan del ‘éxodo ibarrista’.

A metros de la Catedral metropolitana, se conversa acerca de la fuga de colaboradores de Aníbal Ibarra, desde el Frente Grande hacia otros destinos políticos. Hay un consenso muy particular de que Aníbal Ibarra puede terminar imputado por el incendio del local ‘República Cromañon’.

Al menos en la Casa Rosada parece existir interés en que se complique la situación institucional del hoy Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esto dispersa a muchos ex colaboradores de Ibarra e impone desafíos a los que quedan.

En la Legislatura porteña, el ‘ibarrismo’ –si es que existe el ‘ibarrismo’-, permanece con tres representantes: Laura Moresi (con una relación muy, pero muy cercana a Aníbal Ibarra), Alicia Caruso (Frente Grande de ‘paladar negro’) y Sandra Dosch.

Mientras las dos primeras permanecen leales al Jefe de Gobierno, tanto Dosch –al igual que el secretario legislativo, Juan Manuel Alemany, conversan con el ex socio, luego distanciado de Aníbal, Abel Fatala, secretario de Infraestructura de la Ciudad hasta que una copiosa lluvia, y posterior inundación, causó el ingreso de agua a un geriátrico mal autorizado a funcionar, y murieron varios ancianos.

Entonces, Ibarra lo alejó de su entorno, y Fatala comenzó a frecuentar a Julio De Vido, pero fueron efímeras las ambiciones políticas porteñas de De Vido porque, como se sabe, su rol en el ‘universo K’ se limita al papel moneda.

Ahora, Fatala trata de quedarse con el sello del Frente Grande en la Ciudad, como paso previo a una alianza alternativa a la que aglutina Alberto Fernández desde la Casa Rosada.

Algo similar intenta el vicejefe de gobierno y presidente de la Legislatura porteña, Jorge Telerman, vía un flamante partido que califica de "liberal, progresista y peronista", y no cercano a Alberto Fernández. El domingo 1º de mayo realizó un asado (empanadas, ‘choripán’ y pastelitos) en un galpón reciclado en los límites del Palermo Hollywood (¿futuro destino de La Trastienda?).

Participaron del encuentro desde Antonio Cafiero a Juan Carlos Dante Gullo pasando por Julio Balbi (cercano a Felipe Solá), el secretario de Seguridad, Diego Gorgal (ex fundación Sophía y discípulo de Juan José Álvarez), los ‘ibarristas’ Marta Albamonte (mujer de Raúl Fernández, secretario de Gobierno porteño, quien le pidió que asista), Sandra Castillo y Luis Véspori, y varios jóvenes universitarios de la UBA (Sociales y Veterinaria) y la UCA, más interesados en la cercanía de presencias femeninas que de imbuirse en la interna de un partido político.

Fue clave la presencia de Dante Dovena, uno de los hombres que trata de armar al peronismo ‘no albertista’, y no integró los acuerdo políticos que permitieron regularizar la situación del PJ en la Ciudad.

Raúl Fernández, Jefe de Gabinete y mano derecha de Ibarra, ha comenzado contactos ‘informales’ con algunos dirigentes del ARI (ex militantes del Partido Intransigente, como él), para asegurar el "aporte de técnicos y potenciales funcionarios en el caso de un triunfo de Lilita Carrió en la elección para Jefe de Gobierno 2007, o si es necesario, antes".

Algunos colaboradores de Carrió saben que la futura diputada porteña tiene posibilidades de reemplazar a Ibarra en un futuro no lejano, pero carece de equipos técnicos.

Judas Iscariote
Demostración de las dudas que existen en el ‘ibarrismo’ es el comportamiento del secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Roberto Feletti, quién, hace cuatro semanas, se lo mencionaba como interesado en ocupar la vicejefatura de Gobierno, en el caso de que triunfara una avanzada (que fracasó, por ahora) para lograr la renuncia de Telerman.

También se anunció el lanzamiento de su candidatura a Jefe de Gobierno porteño 2007 ante los 50 empresarios más importantes de la Ciudad. Sin embargo, hace pocas horas, expresó sus más endulzados halagos hacia la figura de Néstor Kirchner, lo que mereció un llamado de Alberto Fernández para que integre la reestructuración del Frente para la Victoria y del PJ.

Algunos aseguran que se habría ganado una de las tres primeras posiciones de privilegio en la lista de candidatos a diputados nacionales 2005 por el distrito, lo que aceleraría su alejamiento del hombre que aún lo cobija políticamente.

En el camino, el Partido de la Ciudad, de Jorge Giorno, otro ‘ibarrista arrepentido’, ya juró fidelidad al gobernador de Neuquen, Jorge Sobisch, y será su referente en la Ciudad, más allá del halagador acto de bienvenida que le organizó el ‘macrismo’, pero sin la presencia de Mauricio Macri (tuvo que viajar de apuro a Roma, a la entronización de Benedicto XVI).

Tanto temor causado por estos rumores y movimientos motivaron que Ibarra desistiera de su idea de realizar cambios en su gabinete.

La decisión se tomó durante su viaje a Washington DC en donde buscaba un préstamo por US$ 1.100 millones que contrataría la Ciudad con el Banco Mundial y/o el Banco Interamericano de Desarrollo para ejecutar la construcción de 3 nuevas líneas de subterráneos y obras en el sur de la Ciudad.

El relanzamiento del gobierno de Ibarra ("es hora de cerrar la agenda de la emergencia y volver a pensar en el mediano y largo plazo") se realizará cerca del área más abandonada por los últimos 30 intendentes y jefes de Gobierno, incluyendo a Aníbal: el sur de la avenida Rivadavia.

Allí se concentrarán las obras, los anuncios y los esfuerzos de gestión. Como publicó la página web Noticias Urbanas, para el ‘ibarrismo’, "Cromañón perdió peso en la agenda de los medios y el plebiscito va a quedar en el recuerdo".

Sin embargo, por un lado, en ‘la política’ porteña se acepta que la junta de firmas para el plebiscito ha fracasado.

La idea, que fue salvadora en un inicio, puede volverse en contra. La gente no firmó ¿qué implica?:

> no quiere que se vaya Aníbal,

> no le importa que se quede,

> no firma para que el Jefe de Gobierno se vaya.

No excarcelable
La otra seguridad es que el Juicio Político avanza.
Ni los ‘ibarristas’ ni los ‘kirchneristas’ integran la Comisión Investigadora del ‘caso Cromañon’ en la Legislatura porteña.

A pesar de los intentos de frenarla, de entorpecer su funcionamiento o de buscar legisladores que la boicotearan, la comisión obtuvo el apoyo de los diferentes grupos de padres y sobrevivientes de la catástrofe, y una buena repercusión ante los medios de comunicación.

Salvo imprevistos, todos confían en que el caso llegará al recinto de la Legislatura para promover el juzgamiento del Jefe de Gobierno.

Luego, el flanco judicial está débil.

No tanto por la causa central de ‘Cromañon’ (que tiene ganada la tapa de los diarios con el dictado del procesamiento de cinco ex funcionarios del Gobierno de la Ciudad y tres organismos), sino por el ‘abandono de persona’, delito no excarcelable.

¿Por qué? Según las normas vigentes, el Jefe de Gobierno porteño es el titular de Defensa Civil y del Comité de Crisis. Dado que los sobrevivientes de la catástrofes aseguran que no fueron atendidos como corresponde, en tiempo y forma, con todos los recursos y que no se llamó a Defensa Civil ni se declaró la emergencia por lo ocurrido, las acusaciones casi no tienen freno y terminan en el propio hombre del Frente Grande.

Los padres de las víctimas comienzan a recibir a los sobrevivientes. Este grupo, a pesar de que no integró las primeras movilizaciones, es el más ‘duro’, el que sufre las consecuencias psicológicas y físicas, el que tiene más argumentos contra Ibarra.

Una versión indica que el abogado José Iglesias, quien sufrió la muerte de un hijo en ‘Cromañon’, se reúne en forma periódica con Alberto Fernández y parece contar con apoyo del CELS (Centro de Estudio Legales y Sociales) que dirige Horacio Verbisky, quien en el diario ‘Página/12’ escribió la nota más dura contra Ibarra, reclamando su renuncia al cargo.

La llegada de los sobrevivientes está engrosando los grupos de representados en las causas judiciales.

A pesar de haber cientos de afectados, un grupo de abogados reúnen decenas de casos. Por ejemplo,

> Mariano Cúneo Libarona representa más de 40 afectados,

> Fernando Soto, más de 50;

> Marcelo Parrilli, más de 50;

> Andrés Poplasky (relacionado a una ONG cercana a Aníbal Fernández), más de 70;

Iglesias tiene a su cargo más de 170 reclamos.

Sin embargo, hay un grupo con más de 100 casos, con dos abogados como representantes, que son de La Matanza, y ellos quieren, como los demás, acusar a todos (autoridades, bomberos, policías, médicos, asistentes sociales) pero no a los integrantes de la banda ‘Callejeros’.

Son fanáticos del grupo y no lo quieren ‘dañar’ con una causa judicial.

Los Borgia
En este marco, Ibarra se pregunta dos cosas:

> ¿todavía tengo el apoyo de Néstor Kirchner?, y

> ¿quiénes son mis verdaderos adversarios en la Ciudad?

Existe la impresión que no cuenta con el apoyo K y que sus adversarios verdaderos es Alberto Fernández.

Desaparecidas sus esperanzas de ser electo como compañero de fórmula para la supuesta reelección presidencia de 2007, el Jefe de Gobierno porteño desea salir de su despacho por ‘la puerta grande’, el último día de su mandato. Si, además, puede ‘digitar’ su sucesión, mejor aún.

Pero desde la Rosada recibe señales confusas.

El Presidente le jura amor eterno, en el silencio sepulcral de su despacho.

Pero mientras Felipe Solá estuvo 20 veces en los últimos 40 días en actos con Néstor Kirchner, Ibarra no ha logrado, en ese período, una fotografía al lado del primer mandatario.

Además, la avanzada de Alberto Fernández sobre la Ciudad, con los presencia de Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner en el acto en el miniestadio de Obras Sanitarias fue un mensaje: si puede lograrlo antes, Alberto no esperará a 2007.

¿Oxigena a Aníbal el regreso de Vilma Ibarra a la cercanía de Alberto F.? Su hermana ha resultado ser su seguidora política más pertinaz, inteligente y resolutiva. En el entorno, no sólo se destaca, lo lidera.

Quizás, vuelvan a compartir el almuerzo del domingo todos juntos. Salvo los Borgia, pocos asesinan a sus contrincantes políticos en medio de una comida.

En la vereda de enfrente, Mauricio Macri sabe que perdió 15 puntos en las encuestas, tanto en intención de votos como en imagen positiva.

Además, él quedó marcado como "el hombre que quiso hacer un golpe contra Ibarra", lo que horadó su credibilidad.

Pero, además, la indefinición en sus relaciones política crean la percepción de indecisión, algo fatal para un potencial gobernante.

Por el lado de López Murphy, él estaría manteniendo conversaciones con Enrique Olivera y con Patricia Bullrich, por separado, para armar una ‘pata’ porteña propia. "En la Ciudad no hay pelea por los candidatos, no hay pelea por los cargos, hay necesidad de un proyecto común", se le oye decir el ex ministro de Defensa de Fernando De la Rúa.

La atomización
Dentro del peronismo, además de Telerman, tanto Cristian Ritondo como Inés Pérez Suárez desarrollan actividades contra Alberto Fernández.

Por su parte, el incierto futuro de Rafael Bielsa, la negativa a postularse de Daniel Scioli y la pobre imagen que tiene Daniel Filmus deja al partido con dinero y estructura, pero sin candidato.
Ibarra sabe que la atomización lo ayuda.

Si hay 20 partidos con 1% de votos cada uno, crece el voto en blanco y la abstención, lo que transforma en débil cualquier triunfo.

Para el Jefe de Gobierno, la Casa Rosada enfrenta las candidaturas de Luis Zamora, Patricia Walsh y Elisa Carrió desde la centro y extremo izquierda, mientras Mauricio Macri, Patricia Bullrich y la Unión Cívica Radical le ‘comen’ votos al Frente de la Victoria.

Así, ningún partido en la Ciudad podría llegar al 20% de los votos, lo que dejaría al Jefe de Gobierno como potencial líder porteño post-elección.

Pero, por ahora, son especulaciones.

Ibarra prefiere no pensar en la cárcel, y su imaginación transita entre una salida elegante y una reivindicación pública.

Su meta es lanzar obras públicas. Es su carta de presentación como un político que "hace cosas", en medio de un páramo de ineficiencia y anuncios sin inauguraciones.

Además, las licitaciones son las únicas fuentes de financiación seguras que se mantiene en el poder. Ya pasó la hora de los ‘boliches’, habilitaciones y ‘coimas’ de vendedores ambulantes.

Es hora de recomponer la imagen, y el sistema de ‘caja’, el único que da poder en la Ciudad aunque, a la vez, provocó la sucesión de irregularidades en las verificaciones que concluyó en la tragedia de ‘Cromañón’. ¿Quién entiende a los porteños?

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Claudio M. Chiaruttini es periodista especializado en Economía.

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