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Difíciles horas para el euro

La Eurozona apoyará los bancos de Irlanda para atajar el peligro de contagio a otros países muy endeudados. Es una crisis que amenaza la "supervivencia" de ese espacio monetario.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Comisión Europea trabaja con el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar soluciones a los "graves problemas" del sector bancario irlandés, según ha anunciado el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
 
El funcionario se exhibió demasiado interesado en destacar que la supervivencia de la eurozona no está en riesgo. Debería ser más discreto, para ser creíble.
 
"La Comisión está trabajando con el BCE, el FMI y las autoridades irlandesas para resolver los graves problemas del sector bancario irlandés. Espero que el Eurogrupo apoye este objetivo", dijo Rehn al ingresar a la reunión de ministros de Economía de la Eurozona en la que se abordará el posible rescate de Irlanda y Portugal.
 
Rehn ha admitido que Irlanda es "el problema más urgente" pero ha destacado que el sector público irlandés está "bien financiado" hasta mediados de 2011. 
 
"Al mismo tiempo, los problemas reales están en el sector bancario. No obstante, ambas cosas están interconectadas, no se pueden separar completamente, y por ello discutiremos la situación global de la economía irlandesa prestando especial atención al sector bancario", agregó.
 
El presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, ha advertido de que la estabilidad de la zona euro se encuentra en peligro ante la crisis irlandesa. 
 
"Creo que la estabilidad de toda la Eurozona puede peligrar rápidamente y eso es algo que debemos tener permanentemente en la cabeza", dice Juncker con vista a 2011 en declaraciones adelantadas por la emisora de televisión alemana DAF.
 
Pese a todo afirma que "el euro es seguro, aunque se mueve con una inusual volatilidad en las dos últimas semanas entre los US$ 1,36 y US$ 1,40, a veces reflejando datos fundamentales y otras emulando el nerviosismo de los mercados financieros", dijo Juncker según la agencia española Efe. 
 
Él agregó: "Los irlandeses saben muy bien que no se trata sólo de Irlanda. Tengo motivos para pensar que la cuestión hay que abordarla más ampliamente que sólo siguiendo la pista irlandesa. Creo que eso lo saben todos".
 
Horas antes, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, pidió públicamente "responsabilidad" en la gestión de la crisis de la deuda en la zona euro, dado que "las decisiones de un país afectan a los demás".
 
"El euro es el signo más visible y palpable de nuestro destino común. Compartir una moneda significa que las decisiones de uno afectan a todos", dijo Van Rompuy, quien añadió que "el interés nacional y el europeo no pueden continuar por separado".
 
Aunque el Gobierno de Dublín se resiste a pedir la activación del fondo, los responsables europeos ven inevitable el rescate de Irlanda -y también el de Portugal, que podría realizarse al mismo tiempo- y creen que España debe adoptar nuevas medidas de ajuste si quiere "alejarse del ojo huracán", según afirma un alto funcionario europeo citado por Europa Press.
 
Responsables de la Comisión Europea y de los Estados miembros han mantenido contactos con las autoridades irlandesas a lo largo del fin de semana sobre el fondo de rescate y esta tarde se abordará la cuestión en la reunión del Ecofin. Dublín rechaza solicitar asistencia alegando que dispone de financiación hasta mediados de 2011.
 
El ministro irlandés de Asuntos Europeos, Dick Roche, pidió a sus socios en la UE que no se dejen llevar por el "pánico" e insistió en que su país no necesita ayuda económica de Bruselas o del FMI.
 
"Los verdaderos problemas están en el sector bancario, aunque están interconectados" con las dificultades presupuestarias del país, que debió endeudarse para evitar la bancarrota de esas entidades expuestas al estallido de la burbuja inmobiliaria, dijo Rehn.
 
Sus declaraciones están en sintonía con lo expresado por el primer ministro irlandés, Brian Cowen: "Irlanda no solicitará ninguna ayuda financiera porque estamos totalmente cubiertos hasta mediados del año próximo, pero mantenemos conversaciones con nuestros socios sobre la mejor forma de fortalecer la estabilidad financiera y bancaria".
 
Los expertos calculan que Dublín necesitaría alrededor de € 70.000 millones para garantizar la solvencia de sus entidades bancarias.
 
Un plan de apoyo es estudiado por los ministros de Finanzas de la Eurozona, de la que forma parte Irlanda, además de Grecia, que tuvo que ser rescatada el pasado mayo por sus problemas presupuestarios, y otros países fuertemente endeudados como Portugal y España.
 
El Banco Central Europeo (BCE) y varias capitales europeas presionan por una acción rápida al temer que la crisis irlandesa arrastre además a estos países.
 
Dublín ha iniciado la liquidación ordenada del Anglo Irish Bank y los otros dos grandes bancos del país -Bank of Ireland y Allied Irish- también atraviesan graves problemas "que desbordan la capacidad del sector público".
 
"Irlanda necesita encontrar una salida por el sistema financiero. Eso está ahí y no va a desaparecer", destacan las fuentes consultadas. 
 
Además, el Gobierno irlandés sólo podrá resolver por sí mismo la financiación del sector público si encuentra crecimiento, pero con los planes de ajuste es poco realista que la economía avance en los próximos dos o tres años.
 
"Entretanto, la posibilidad de que aguante Irlanda depende de otros, en particular del Banco Central Europeo (BCE)", que está proporcionando liquidez a los bancos irlandeses.
 
Los problemas irlandeses han contagiado a Portugal hasta el punto de que los mercados "perciben" que las dos economías tienen los mismos problemas pese a las diferencias. 
 
Ello "complica" aún más la situación porque "de haber programa (de rescate), serían dos países". Un rescate conjunto que costaría 117.000 millones al fondo de estabilidad de la UE, según HSBC.
 
España
 
"Los siguientes en la lista, aunque a distancia, son Italia y España. No tienen el mismo grado de contaminación. Pero cada vez que la fiebre irlandesa sube a 39ºC, la de España e Italia sube un poquito", dijo un alto funcionario. 
 
Así, en los mercados ya hay "dudas" sobre si España va a respetar el compromiso de reducir su déficit al 6% del PIB en 2011 y sobre "si los planes de fusiones frías y calientes (de cajas) se aplican con la dosis y la velocidad adecuadas".
 
Por ello, la UE considera que España necesita una "2da. ronda" de medidas tras las adoptadas en mayo. "Cuanto más creíbles y rápidas sean, más permitirán alejarse del ojo del huracán".
 
En concreto, Bruselas cree que el Gobierno español debe "reforzar la credibilidad de la consolidación" con nuevas medidas de ajuste para que no haya dudas de que cumplirá el objetivo del 6%. Además, le pedirá acometer la reforma de las pensiones y acelerar la reestructuración del sector de las cajas de ahorros. Una reestructuración que pasa por "reducir la red donde hay solapamientos para ganar margen".
 
Además, las cajas deben salir cuanto antes al mercado a captar capital, tal y como permite la nueva ley de cajas. Las pruebas de estrés realizadas en junio ya mostraron que algunas cajas necesitan capital y además tienen activos que van a seguir depreciándose.
 
Lisboa admitió el "riesgo elevado" de tener que ser rescatado si las arcas públicas irlandesas no se sanean a debido tiempo. España, en cambio, afirmó que no hay "ninguna razón" que apunte que su país pueda resultar afectado. 

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