“Un país no puede depender de gente alienada por el odio”
Sr. Director:

Sr. Director:
He seguido atento, la polémica iniciada por las cartas enviadas a un prestigioso medio, por la esposa de un mayor del ejercito argentino, las reacciones del Jefe del estado mayor del ejercito y las del propio Sr. Presidente. A mi me parecen cosas del pasado que tendríamos que recordar para no volverlas a repetir y no querer pasar facturas eternamente. La mayoría de los Argentinos, vivíamos en paz y trabajábamos para tener un mejor porvenir, sin darnos cuenta que dos fuerzas antagónicas estaban destruyendo el país, sin importarles absolutamente nada. Por un lado la guerrilla que ponía bombas en los cines, las plazas o edificios elegidos y por otro lado la brutal represión y el terrorismo de estado.
Se olvidan todos estos señores lo que era circular por las calles, uno nunca sabia cuando estallaría una bomba o tener miedo de pasar frente a una comisaría o a un cuartel, todos los actos de esa maldita época eran atroces, de un lado y del otro. Estoy de acuerdo que mucha gente se sienta dolida por el museo de la memoria, dado que apunta hacia un solo lado, también da bronca escuchar y ver a un jefe montonero hablar por televisión y dar cátedra sobre cuales son los problemas que hoy tiene el país y como resolverlos, sin pensar que el fue parte, el gobierno debería indemnizar a todos los argentinos que nos quedamos en el país aguantando todo lo que nos tiraban y que veíamos perplejos como el poder de la fuerza y de las armas, prevalecía sobre todos nosotros, un país no puede depender de gente alienada por el odio y la ambición de poder.
Con respecto a la declaración del capellán castrense, alguien que se dice representante de nuestro señor, no puede decir que hay que tirar al río a una persona, como se hizo en el pasado, por no estar de acuerdo con el, ni tampoco se puede permitir que una "Señora" ofenda a todos los católicos diciendo que el jefe espiritual de la iglesia "se queme vivo en el infierno".
Hugo de la Sota