Sin embargo, en el tramo final, careció de inteligencia para mantener el partido dentro del ritmo que le convenía e Independiente, casi ausente antes de los últimos veinte minutos, se acercó en el marcador y quedó a tiro de un empate por el que había hecho muy poco.
Independiente recién tuvo su primera aproximación clara a los 24, por intermedio de Insua, que le ganó en velocidad, llegó al fondo pero sacó un remate que Abbondanzieri mandó al corner.
Pero a los 37, la presión y el mejor orden de los locales tuvo su premio, cuando a la salida de un corner ejecutado desde la derecha, Schiavi saltó más alto que Mustafá con un cabezazo y puso el 1 a 0. Totalmente merecido para los de Benítez, que en el último minuto, pudieron estirar las cifras de no ser porque Abraham alcanzó a desviar sobre la línea una chilena de Palermo.
Con la necesidad de ir por el empate, Independiente arriesgó en ataque desde el comienzo del complemento, pero se expuso ante cada contragolpe de los locales, dejando enormes espacios que los delanteros locales no tardaron en aprovechar.
Independiente, que estuvo a punto de igualar el marcador con una tardía reacción, sólo ha sumado seis puntos en igual cantidad de partidos como producto de un triunfo, tres empates y dos derrotas, situación que ha provocado malestar en su afición y un notorio bajón anímico en sus jugadores.
Por su parte, Boca, con esta victoria, la segunda consecutiva tras un mal comienzo en la competición, suma diez puntos, se acerca a la clasificación para la Libertadores de 2006 y mantiene intactas sus posibilidades de luchar por el título.