"Estos hallazgos subrayan la importancia de tener en cuenta el dolor crónico, cuando se desarrollan pautas de autocuidados para los pacientes con diabetes y otras enfermedades crónicas", opinan los investigadores.
Sucede que el problema tendía a empeorar el control del paciente sobre la enfermedad (sobre todo entre los que sufrían un dolor severo), y los pacientes solían tener más dificultades para cumplir con las pautas que su médico les había dado sobre ejercicio o sobre dieta. Por el contrario, no solía influir sobre otros aspectos de su enfermedad, como cumplir con la medicación, su control de la glucosa en sangre o su evaluación de los pies en busca de heridas o llagas.
Estos hallazgos pueden influir en "cómo los médicos evalúan a sus pacientes y en las recomendaciones que les dan acerca de su control de la enfermedad. Así, cuando formulen un plan para el paciente deben identificar o considerar otros trastornos que podría tener el paciente, como dolor crónico, que podría dificultar que el paciente ponga en marcha algunas de las actividades que resultan importantes para el tratamiento de la diabetes", resume Klein.
"Asimismo, los especialistas pueden tener que trabajar más con estos pacientes para identificar regímenes de autocontrol más personalizados y que tengan en cuenta su dolor", agrega.
"Nuestros hallazgos también sugieren que el tratamiento del dolor crónico (como por ejemplo, tomar analgésicos) puede mejorar los autocuidados de la diabetes, aunque no eliminen por completo los efectos negativos del dolor sobre el control de la enfermedad", comenta el artículo.
"Hacen falta más estudios para ver si un mejor control del dolor mejora la gestión de la enfermedad e, incluso, los resultados clínicos de la diabetes y la calidad de vida del paciente", agregan los especialistas.