Ya a mediados de 2004, SBC Communications anunció la venta de al menos 69,4 de las 90 millones de acciones que posía en la telefónica danesa TDC para financiar la compra de AT&T Wireless por Cingular, cuyo control comparte con BellSouth.
Cingular, operadora de telefonía móvil participada por SBC y BellSouth, había aceptado pagar en febrero de 2004 US$ 41.000 millones por AT&T Wireless tras una dura pugna con Vodafone para crear la mayor compañía de telefonía móvil de USA.
Pero el negocio luego sufrió demoras.
Durante 2 décadas, AT&T fue la empresa más grande de USA, y durante sus 120 años de historia fue un símbolo corporativo que, ahora, podría terminar de desaparecer, convertida en una sombra de su pasado. AT&T tuvo el monopolio de la telefonía en USA hasta 1984, cuando MCI logró quebrarlo en los estrados judiciales, y desde entonces comenzó a escribirse una historia diferente de las telecomunicaciones globales.