"Los diversos fallos en favor y en contra, resultado de las tres causas abiertas, junto a los comentarios que se publican en revistas especializadas, me parece que enriquecen la jurisprudencia sobre la libertad de expresión, el arte y la justicia, el arte y la religión", agrega la carta.
Para Ferrari, las obras que se refieren "al antisemitismo, los anticonceptivos y la lucha contra el Sida, el castigo al diferente en el más allá, los crímenes de la dictadura, la discriminación de los homosexuales, la actitud occidental frente al sexo, la misoginia, la Conquista, la Inquisición, la actividad de Estados Unidos en Vietnam y en Irak", originaron un "debate intenso y necesario que promete continuar y ampliarse".
Pero también generaron ataques, la clausura de la exposición y las amenazas de bomba y otros hechos lamentables.
"Básicamente, Ferrari ha sufrido un desgaste físico y emocional importante estos dos meses, por lo que evaluó después de conversar con los artistas plásticos que lo apoyaron en todo momento que la exposición había cumplido su ciclo", declaró el secretario de Ferrari.