Rumsfeld trabajaba desde octubre de 2001 para crear en el ámbito militar nuevas herramientas de inteligencia que permitieran penetrar en grupos terroristas internacionales como Al Qaeda.
La maniobra de Rumsfeld, ahora conocida, es polémica porque otorga al secretario de Defensa unos poderes añadidos en detrimento de la CIA.
La noticia se conoce justo cuando el Congreso está tratando de agrupar bajo un único mando todas las agencias con labores de inteligencia, dentro de una reforma legislativa recomendada por la comisión de investigación del 11-S.
Por su parte, en una comparecencia ante la cadena de televisión CBS, el senador republicano John McCain, dijo que pedirá explicaciones al Pentágono sobre este caso en audiencias de su grupo senatorial.
Sin embargo, tras la revelación, el Pentágono emitió un comunicado en el que señaló que "no existe ninguna unidad para operaciones secretas que esté bajo órdenes directas del secretario de Defensa". Tampoco, de acuerdo con el Departamento de Defensa, hay intención de realizar este tipo de actividades.