Viene a Buenos Aires el martes después de desayunar con un grupo de empresarios, según la agenda distribuida por la cancillería brasileña.
El embajador de Brasil en Madrid, Osmar Chohfi, dijo que España, con unos US$17.000 millones es el tercer país con mayores inversiones en Brasil, después de USA y los Países Bajos. El comercio bilateral debía cerrar en unos US$3.000 millones al concluirse los cálculos del intercambio del 2004, de acuerdo con los datos de Chohfi.
Brasil exportó a España productos por un valor de US$1.800 millones, de enero a noviembre último últimos datos disponibles del Ministerio de Comercio Exterior, en ventas principalmente de granos de soja, hierro, camarones, carne y café.
Las importaciones desde España fueron en el mismo período de unos US$1.000 millones, en partes y piezas para aviones, helicópteros y autos.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil se estima en US$578.200 millones al cierre del año pasado, mientras se estima que para este año se eleve a US$634.600 millones.
Los números brasileños se acercan a los de México, que continúa como la primera economía latinoamericana con un PIB de US$658.200 millones el año pasado, según datos divulgados a inicios de mes por las firmas Morgan Stanley, Merrill Lynch, y J.P. Morgan en Nueva York.
* Zapatero visita el martes a la Argentina
Las declaraciones y el viaje de Zapatero a la Argentina se producen en un momento en el que algunas empresas españolas como Telefónica, Gas Natural y Endesa mantienen un duro pulso con el Gobierno argentino en torno a las tarifas y, además, la prensa local habla de planes para renacionalizar Aguas Argentinas, participada por Aguas de Barcelona.
La gira, que también incluye a Chile, se realiza en compañía de sus ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Industria, José Montilla, y de un grupo de empresarios, los primeros que llegan desde España tras la crisis de 2001.
Cabe destacar que España es el segundo mayor inversor en Argentina, detrás de USA, y sus compañías volcaron en el país desde 1991 unos US$45.500 millones, sobre todo en servicios públicos e hidrocarburos.
Los empresarios que acompañan al gobernante español no son de grandes firmas como en aquella primera ola, sino de compañías de entre 5 y 25 millones de euros de facturación anual, con interés en sectores como informática, construcción, turismo y consumo.