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Democracia real vs. democracia formal (corrupta): El caso de Marina Silva

Marina Silva salió del Partido Verde y propone un movimiento social que supere a los partidos políticos, que renueve las estructuras y practique una democracia sustentable. Es un proyecto muy ambicioso pero puede modificar las formas de participación convencionales, tan corruptas y agotadas que asesinan a diario al sistema representativo. Es lo que se reclama desde Túnez y Egipto a España.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Marina Silva fue la protagonista del comicio presidencial más reciente en Brasil porque logró para el Partido Verde un caudal de sufragios que esa agrupación política nunca había obtenido: ¡20 millones de votos!

 
Y comenzó a especularse, con alguna seriedad, sobre el futuro de Marina porque ella tenía nuevas propuestas ante la crisis de los discursos de las fuerzas mayoritarias: tanto el Partido de los Trabajadores y sus aliados, como el Partido Social Democrátrico Brasileño.
 
Pero ahora Marina Silva se marchó del Partido Verde. Ella quiere crear un movimiento suprapartidario que cambie la política brasileña. Un objetivo muy ambicioso. Y considerable el riesgo de no alcanzarlo.
 
¿Funcionará su propuesta basada en redes sociales y participación colectiva? ¿O su propuesta la convertirá en apenas la Elisa Carrió de Brasil?
 
Los periodistas Clara Roman y Matheus Pichonelli explicaron:
 
"Un movimiento que todavía no tiene sede o programa definidos será la carcasa en la que la ex senadora, ex ministra (de Medio Ambiente), ex petista y ahora ex Partido Verde (PV), Marina Silva, pretende guardar los casi 20 millones de votos recibidos durante la disputa presidencial del 2010. Es el abrigo temporal para mantenerse en exposición hasta 2014, cuando pretende nuevamente disputar la Presidencia.
 
Después de anunciar su salida del PV, este jueves 07/07, el desafío ahora de Marina Silva será hacer que una parte de su grupo, apoyado en Internet (redes sociales) y en movimientos sociales, la acompañe en la decisión, no solo con palabras de consuelo.
 
Del grupo formado dentro del partido, durante los casi 2 años en los que estuvo en el PV, varios de los principales líderes resolvieron quedarse. Por ejemplo, Alfredo Sirkis y Fernando Gabeira (ambos de Río de Janeiro), fundadores del partido. 
 
El diputado federal Sirkis, por ejemplo, se limitó a dar apoyo verbal a Marina y a pedir licencia de la presidencia del PV fluminense. Él estaba en contra del desbande. Gabeira, a su vez, necesita del paraguas del partido si decide disputar la alcaldía de Río, el año que viene.
 
Planes electorales, fidelidad electoral y recelo de que los problemas hoy identificados en el PV migren a un futuro partido nuevo, son las principales discusiones en el movimiento creado por Marina. 

Entre los personajes del partido, anunciaron sus desafiliación líderes como João Paulo Capobianco, Sergio Xavier, y los empresarios Ricardo Young y Guilherme Leal. 

Dueño de Natura, Leal es uno de los principales garantes del proyecto de Marina para la Presidencia. Él estuvo al lado de Marina durante el anuncio de su salida, en São Paulo.
 
En el grupo fiel a la ex senadora, el discurso oficial es que la estrategia rumbo a la elecciones no necesita grandes inversiones, como sí lo necesita una campaña oficial. Por lo tanto, la estructura partidaria sería, en este momento, secundaria (para algunos, más un obstáculo que un auxilio, al menos tal como quedó demostrado en el PV).
 
El hecho es que, después de un casamiento que no duró ni 2 años, será difícil afirmar quién saldrá más perjudicado con el abrupto divorcio.
 
De un lado, los dirigentes del PV comienzan a comprobar el desbande de militantes que veían en Marina Silva el liderazgo capaz de aglutinar las aspiraciones y cambios.
 
Del otro, 'marineros' (o sea seguidores de Marina), que pierden la estructura que brinda contención, de un partido que, al menos en el slogan, está identificado con la bandera ambiental desde su creación, en 1986."
 
¿Cuál es la cara del PV?
 
“Es feo para el PV porque era una oportunidad de volver a sus raíces y es feo para Marina porque ella va a quedar sin representación”, resumió la cientista política (así llaman a los licenciados en Ciencias Políticas) Vera Lucia Chaia, de la PUC-SP.
 
“Cuando Marina se candidateó, la gran esperanza era que el partido cambiaría su rostro y comenzaría a ser un partido realmente programático con una agenda de sustentabilidad, de modelos alternativos, de defensa del medio ambiente. La propuesta de Marina comenzó a involucrar a mucha gente. Pero el PV es un partido que no se diferencia de otros partidos que son menores y fisiológicos”, dijo Chaia.
 
A su llegada al PV, Marina llegó a agradecer el “acogimiento amoroso” recibido de los nuevos compañeros -citando al presidente nacional del partido, el diputado federal José Luiz Penna, el verdugo actual de Marina-. 
 
En aquella época, Marina advirtió: “No vengo más con la ilusión de los partidos perfectos que alimenté en mi juventud, pero vengo convencida de que hombres y mujeres de bien pueden perfeccionar a las instituciones y que las instituciones perfeccionan también a los hombres y a las mujeres de bien”.
 
Faltaron coincidencias con los nuevos amigos. 2 años después, Marina salió por la puerta de atrás, acusada de no ayudar al partido y de preferir victimizarse –tal como ya había hecho cuando salió del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y del PT-.

¿Son los otros o es Marina? ¿Ella padece el conflicto o lo provoca?

 
Las relaciones dentro del PV se pusieron ácidas desde el comienzo de 2011, cuando Penna permaneció al frente del partido cuando Marina reclamaba un cambio. El gesto del diputado –que en la página web de su partido aporta el ridículo dato de haber sido actor del 1er. montaje del musical Hair, en 1970, y de haber compuesto melodías como “Comentário a Respeito de John”, junto con Antonio Gómes Belchior– apuntó a expresar al grupo 'marinero' que la actual dirección del partido no estaba dispuesta a ceder espacio.
 
Para muchos, eso ratificaría la continuidad de una ya conocida vocación del PV de colaborar en alianzas, muchas veces incoherentes con la llamada bandera ecológica. Por ejemplo, la proximidad del PV con líderes polémicos en la Amazonia, tales como Amazonino Mendes, en Amazonas; Ivo Cassol, en Rondonia; y Blairo Maggi, en Mato Grosso.
 
Amazonino Mendes, actual alcalde de Manaus, ya le deseó la muerte a una ribeirinha que vivía en un área de riesgo ambiental, y los otros 2 (Ivo Cassol y Blairo Maggi), hoy senadores, están relacionados al agro-negocio en los Estados que ellos representan. 
 
Los 3 tienen el apoyo de los líderes verdes en sus reductos. 
 
Otro símbolo de la crisis del PV que ejemplificaron los 'marineros' fue el de la intendente de Natal, Micarla Sousa (PV), acorralada por los movimientos populares, a causa de sospechas de irregularidades y anemia del propio gobierno.
 
“El PV se volvió un partido que se auto-condena”, afirmó el diputado Alfredo Sirkis. 
 
En sus propias palabras, el PV perdió la oportunidad de incorporar el apoyo de artistas, intelectuales y movimientos sociales, que adhirieron durante la campaña, “por una actitud mezquina, una miopía repulsiva”. El resultado, dice el ambientalista, fue el desbande, a partir del jueves, de más de 100 afiliados.
 
La actitud mezquina, resumida por Sirkis, fue corroborada en el rechazo de la dirección nacional a modificar las formas de elección de sus dirigentes. Hoy, los caciques nacionales son quienes eligen a los estatales, quienes a su vez eligen a los municipales. NO hay elección directa del afiliado en el PV.

“En pleno siglo 21, con todo nuestro discurso sobre sustentabilidad, el afiliado aún no tiene derecho a voto”, explicó Mauricio Brusadin, quien ingresó en ruta de colisión con el grupo de Penna y fue apartado de la presidencia del directorio paulista del PV, a causa de haber acompañado a Marina en las llamadas “caravanas” que recorrieron el país, a comienzos de 2011, pidiendo más democracia en el PV.
 
En las cuentas del empresario Ricardo Young, que también acompaña la salida de Marina, el PV debe quedar huérfano de por lo menos la mitad de su militancia. “La representatividad va a caer 10% de lo que tiene hasta hoy”, prevé. “El PV perderá representación y aspecto simbólico”.
 
Quienes apoyan a Pena afirman que, sin Marina, sobrarán los militantes realmente comprometidos con el partido.
 
Sin la estructura partidaria, dice Brusadin, el grupo 'marinero' puede combatir con éxito la crisis de intermediación que caracteriza a la política actual y dialogar directamente con los personajes que, inspirados en las grandes protestas que tomaron Egipto, Grecia, España y las calles del País en los últimos meses, consiguen movilizar por Internet, sin ayuda de partidos ni entidades.
 
“Esa nueva generación descubrió que los partidos no son más el camino de intermediación del Estado. Porque la política se divorció del mundo real”, fundamenta Brusadin.
 
Para Vera Chaia, el mérito de Marina, al candidatearse a la Presidencia de Brasil por el PV, fue abrir espacios para una nueva agenda política en la campaña electoral, ganando apoyos, en especial de los electores más jóvenes. “Realmente Marina fue un fenómeno electoral”, resume Ricardo Young.
 
Resta saber si, sumando esa salida por la puerta de atrás de un partido y sin escándalos, Marina conseguiría repetir el hecho, superar los 20 millones de votos, y ser nuevamente decisiva en una campaña electoral.
 
La salida
 
"No se trata de una salida pragmática, mirando los calendario electorales. Es parte, no es el fin, no es el todo. Al contrario, es la negación del pragmatismo a cualquier precio", dijo Marina. 
 
"Ahora es momento de profundizar, es el momento de la verdad para nosotros y para la sociedad. Cambiar lo que debe ser cambiado y preservar lo que debe ser preservado. No es momento de ser pragmático, es momento de ser 'sonhático' (en referencia a sueño-anhelo-deseo) y de actuar por lo sueños".
 
Marina aceptó que ya no podría convencer al presidente del PV, José Luiz Penna, quien lleva 12 años en el cargo, de la necesidad de convocar a una convención donde se eligiera a una nueva dirección.
 
Visiblemente emocionada, Marina Silva leyó un discurso que explicó la opción por continuar un movimiento en defensa de la sustentabilidad socio-ambiental, pero, ahora, fuera del PV.
 
"Podemos alcanzar la democracia que queremos, si nos disponemos a continuar la caminata, y es por eso que tantos otros compañeros y yo estamos dejando el PV", explicó Marina.
 
"Algunos están desafiliándose, otros quedandose pero en forma crítica, pero estaremos todos juntos, en ese movimiento, con personas de otros partidos, con personas de ningún partido", planteó como horizonte.
 
El anuncio de la salida del Marina fue hecho en un encuentro de 300 personas en el barrio Vila Madalena, en la Zona Oeste de São Paulo. 
 
En el encuentro habló Guilherme Leal, candidato a vicegobernador en la elección de 2011, acompañando a la pastora Vanilce Millones, de la Iglesia Nacional del Señor Jesús Cristo. Pero fue el diputado federal Alfredo Sirkis (RJ) el más duro en los ataques al PV, al que llamó “Registro (como oficina burocrática) fracasado con un presidente que quiere perpetuarse”.
 
Gabeira manifestó su apoyo a la causa de Marina, pero dijo que no dejará el PV...
 
Tampoco el ex diputado Fernando Gabeira, quien dijo que trabajó para que Marina Silva no dejara el PV y que continuará, en el PV, buscando la reconciliación entre el partido ("instrumento legal") y la ex senadora.
 
También por videoconferencia habló João Paulo Capobianco, secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente en la gestión de Marina y coordinador de la campaña de ella a la Presidencia: "Es importante reforzar que este acto no es el inicio ni el fin de un proceso, es un gesto de reafirmación de un movimiento que iniciamos hace mucho tiempo, con la creación del movimiento Brasil Sustentable, colocando la sustentabilidad socio-ambiental en el centro de las decisiones del país. Ese proceso estaba desarrollándose cuando surgió la oportunidad de la candidatura de Marina Silva en el PV. Pero el partido no muestra más espacio para la continuidad de ese trabajo. No es una negativa al PV, si una afirmación a nuestro proyecto inicial, que continua fuerte y nos une de forma consistente".
 
La respuesta

La dirección nacional del PV criticó la desafiliación de la ex senadora Marina Silva del partido y consideró que es “una polémica artificialmente inflada”. El mando partidario minimizó el impacto de la salida de Marina y dijo que el PV es “mayor que cualquier persona particular”.

 
La Mesa Ejecutiva nacional del partido se manifestó públicamente, por medio de un comunicado:
 
> “El Partido Verde lamenta mucho esa falsa polémica artificialmente inflada sobre la falta de democracia interna, que generó distorsiones injustas en la prensa brasileña. Continuaremos siempre abiertos para recibir en nuestras filas, personas que entienden que la lucha por el colectivo es mucho más relevante de lo que es la lucha individual”.
 
> “Con generosidad y respeto a las diferencias, para recibir a  Marina Silva sin ataduras, establecimos la cláusula de conciencia, que permite que los afiliados expliciten sus posiciones personales en relación a ítems del programa partidario que choquen con convicciones religiosas”.
 
> “No nos negamos nunca a realizar mejoras en las reglas que moldean el funcionamiento de nuestro partido. Ya están previstas actualizaciones programáticas y sucederán, en el tiempo oportuno de los verdes, y como resultado del amplio debate interno y con la sociedad, no de la imposición de grupos determinados que integran el partido”.
 
La entrevista

Aquí el fragmento de un diálogo de Marina Silva con Roldão Arruda, de O Estado de S.Paulo, y Daiene Cardoso, de la Agência Estado:

 
"(...) Lamentablemente el PV aún no se dispuso a metabolizar lo que nosotros provocamos en la sociedad. Lamentablemente no fue posible permanecer porque no voy a ser incoherente con aquello que hago y que hablo. Ingresé al PV porque el partido estaba dipuesto a iniciar un proceso de revisión programática y reestructuración. La idea era transformarlo en un partido actualizado y capaz de dialogar con la sociedad. Me animé con esa propuesta, con la expectativa de que los militantes, los simpatizantes del PV y de otros partidos fuesen los protagonistas y no los espectadores. Pero el PV no lo hizo.
 
-¿Hubo algún hecho, algún momento, en el cual Ud. percibió que los intentos de negociación con la dirección del partido no darían resultado?
 
-Nosotros quedamos 5 meses después de las elecciones en una reunión de la Ejecutiva Nacional del PV. Cuando eso ocurrió, pasó lo que Uds. saben: la prórroga del mandato de la actual dirección del PV. Lo que propusimos fue una transición democrática, que incluía elegir a consejos directivos de transición, limitar los mandatos partidarios a 2 años, campañas de afiliación, reempadronamiento de los afiliados y un congreso para modificar el estatuto. Al final habría una elección directa de todos los dirigentes del partido, dejando atrás la nominación de personas. Era una forma de internalizar el legado electoral 2010. 
 
-¿Y qué sucedió?
 
-Después de una espera de 4 meses, ellos demostraron que no había interés. Entonces fue preciso dar una respuesta, que ocurrió de la mejor manera posible, en forma de un movimiento que no actúa de forma abrupta sino que establece puentes. Ese movimiento está abierto a quienes son del partido y a quienes no son del partido, recibe también a otros partidos y personas. (...)
 
-En el acto público en que anunció su desafiliación del PV, Ud. dijo que puede apoyar las acciones buenas del gobierno. En su presentación ante el Partido Verde de Alemania, en Berlín, Ud. destacó las buenas iniciativas que estarían siendo ejecutadas en Brasil. ¿Ud. tiene alguna simpatía, algún diálogo con la presidente Dilma Rousseff?
 
-Lo que hice en Alemania no es diferente lo que hice siempre que salí de Brasil desde los días cuando era ministra de Medio Ambiente: yo sé separar los intereses de mi país de las cuestiones mezquinas de la política cotidiana. Yo hablé de las cosas buenas que hace Brasil y que son resultado de nuestro trabajo, del empeño de la sociedad brasileña. Brasil ha conseguido reducir la deforestación y puede ser una potencia agrícola sin necesidad de destruir el medio ambiente. Acerca de Dilma, también es algo que practico desde hace años. Cuando Fernando Henrique era presidente, nunca le negué apoyo a las iniciativas correctas. (...) Nosotras trabajamos juntas durante 5 años y ella es la primera mujer Presidente de la República. Voy a alentar para que tenga éxito. Veo problemas, tengo preocupaciones con todo lo que sucede, como la pérdida de 2 ministros en el inicio de la Administración luego de denuncias gravísimas que están ahí. Y si ella decide resistir (a la corrupción), por supuesto que resistiremos con ella. Yo no apuesto a que cuanto peor, mejor.
 
-¿Ud. coincide con la idea de que esos escándalos son parte de la herencia maldit que Lula le dejó a Dilma?
 
-Lo que le ha sucedido a Dilma no es diferente de lo que le ocurrió a Lula, a Fernando Henrique, a Collor. Históricamente hablando, es parte de la herencia maldita de la cultura política que se estableció en Brasil. Creo que hay un Brasil moviéndose afuera de ese cuadro y que, tal vez, pueda ayudarnos a limpiar eso.
 
-Ud. tuvo choques con Maggi cuando Ud. era ministra y él gobernador.
 
-Tuve problemas y tuve momentos de construir coincidencias. Yo dije en la campaña que se fuese electa ofrecería por Internet todos los datos brutos del gobierno, para que los agentes sociales identifiquen los problemas cuando estuviesen sucediendo y no dejasen todo para el Tribunal de Contas da União, que revisa todo más tarde, cuando ya ocurrió el delito. Fue lo que hicimos en el ministerio con el plan de combate a la deforestación. Los datos del ministerio eran casi un tabú, nadie podía verlos. Nosotros subimos los datos brutos a Internet para que todas las personas los viesen. La red Globo creó un sistema de procesamiento de las informaciones que permitió a 47 millones de personas acceder en menos de 2 meses. Las personas me advertían que el gobierno quedaría expuesto y yo respondí que no porque en esa misma época el gobernador Blairo Maggi y los ministros Reinhold Stephanes y Mangabeira Unger decían que las medidas de protección eran exageradas porque no había deforestación. Entonces Maggi llegó a crear una Secretaría de Medio Ambiente para descalificar los datos de monitoreo satelital que el INPE realizaba desde hacía 18 años. Con la exposición de datos que hicimos, la sociedad comprobó la deforestación y se localizó el polígono donde ocurría y se reaccionó.
 
-Si Dilma la invita a asumir en un ministerio, ¿aceptaría?
 
-Yo ya hice mi contribuión. Hoy contribuyo más de la forma en que lo estoy haciendo. Quiero ayudar a la creación de una nueva cultura política en Brasil, un nuevo consenso político. Creo que la sociedad brasileña está haciendo un esfuerzo para abandonar su situación política. No debemos dudar de las posibilidades de toda esa situación caótica que permite abrir espacios a grandes movilizaciones. Creo que sería un sol en nuestra realidad, crearía las bases para que la Presidente pueda tener más oxígeno para gestionar sin el condicionamiento de los intereses que hay en este país, sin la agenda miope de los intereses pequeños. (...)".

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