Brzezinski estuvo de acuerdo en que Husein representaba una amenaza pero indicó que "la forma en que USA fue a esa guerra, sin una amplia coalición internacional, sin el respaldo de las Naciones Unidas, nos ha metido en una situación en la cual esto se ve como una operación casi exclusivamente estadounidense".
Kissinger reconoció que USA tiene dificultades para atraer más aliados en su esfuerzo por estabilizar un gobierno en Irak, y sugirió que Washington podría buscar la cooperación de Rusia e India para garantizar la realización de elecciones a una asamblea nacional iraquí el 30 de enero.
Brzezinski replicó que "eso sería un grave error, traer a nuestro lado a dos naciones que tienen hostilidad hacia los musulmanes. Acentuaría la imagen, ya establecida en el mundo musulmán, de que esto es una campaña global contra los musulmanes".
Kissinger eludió la asignación de responsabilidades por la falta de una planificación sobre el Irak post Sadam, pero Brzezinksi fue más crítico.
"La responsabilidad empieza por el presidente, sigue por el vicepresidente (Dick Cheney), el equipo de seguridad nacional, y el grupito de neoconservadores en el Pentágono que ha promovido esta política", dijo