Fundamentos:
Señor Presidente:
La sanción de la ley de creación de ENARSA pone en manos del estado argentino un instrumento valioso para la recuperación de la capacidad del desarrollo de una política energética al servicio de los intereses nacionales.
Sin embargo poseer un instrumento no es condición suficiente para la necesaria formulación del plan estratégico en materia de recursos no renovables que permita captar nuevamente la renta petrolera, indispensable palanca para el crecimiento autosostenido.
Es indispensable en ese sentido conocer los pasos que el Poder Ejecutivo se plantea atento a la situación de posición dominante que tanto en el upstream petrolero y gasífero detenta una sola empresa así como en el transporte y almacenamiento.
Este cuadro se agrava ante la caída de la inversión en exploración y explotación que conlleva a presumir severas disminuciones en las reservas y enmarca un panorama sombrío en materia de abastecimiento a breve plazo.
Resulta entonces claro que para revertir esta situación se requiere aplicar con firmeza y decisión lo que dispone la ley de hidrocarburos N° 17319 sobre número máximo de concesiones a cargo del mismo titular (Art. 34); sobre las facultades del PEN para prorrogarlas o no de acuerdo al cumplimiento de las obligaciones emergentes de la misma. (Art. 35) incluso previendo la reversión total o parcial al Estado de los pozos, equipos e instalaciones (Art.37)
Estas acciones permitirían disminuir hasta neutralizar la posición dominante en el upstream compensando exclusivamente la renta presunta hasta el final del período de concesión previo análisis exhaustivo de sus compromisos de inversión en base a la legislación vigente en materia de inspección y fiscalización (arts. 75 a 78).
Sin duda un plan estratégico de esta naturaleza permitiría avanzar decididamente en la introducción de nuevos actores con presumible interés de desarrollar tanto la actividad aguas arriba como aguas abajo.
Queda como otro punto esencial a atender en el plan estratégico a la posición dominante en el transporte de petróleo y gas que es indispensable modificar si se pretende recuperar el uso del recurso con el sentido de un mayor grado autonomía nacional.
Por lo expuesto, solicito a mis pares me acompañen con su voto afirmativo.