Hace instantes, también vencía el plazo para que Marcela y Felipe presentaran su apelación, pero fueron ellos los que dieron la sorpresa y decidieron no hacerlo.
Según publicó hace instantes 'Clarín' en su web, Marcela y Felipe confrontarán su ADN con todo el banco genético, no apelarán la última medida de la Justicia, que ordenó una nueva extracción, y permitirán una extracción de sangre para que se vuelvan a tomar muestras de ADN.
Fue el abogado de los hermanos, Horacio Silva, quien informó que decidieron "no impugnar la extracción de sangre" que ordenó la Justicia.
"Decidieron presentarse voluntariamente para hacer la extracción de sangre y aceptar que la comparación se haga respecto a todas las familias que tengan información genética en el Banco Nacional de Datos Genéticos", dijo Silva.
De esta forma, Felipe y Marcela buscan poner fin a la persecución que vienen sufriendo de parte del Gobierno y algunos sectores de organismos de derechos humanos. "Estamos esperando la decisión de la jueza, es una presentación voluntaria para terminar con la causa", agregó Silva.
"Marcela y Felipe están dispuestos a renunciar al derecho constitucional a la intimidad para no dilatar más esta causa, que pudo haberse resuelto hace ocho años cuando ellos ofrecieron sangre. Desde entonces, sufrieron allanamientos, requisas en la vía pública, presiones sobre la Justicia, la modificación de normas para perjudicarlos y un sostenido hostigamiento mediático y político. Ahora quieren hacerse el examen cuanto antes, para llevarle paz y tranquilidad a su madre y para poner fin a diez años de acoso", explicaron Hugo Anzorreguy y Alejandro Carrió, parte del equipo de abogados de Marcela y Felipe al diario 'La Nación'.