A partir del pasado 9 de enero, cuando se publican informaciones que refieren de seguimientos e intervenciones telefónicas a miembros del Gobierno, la competencia e incluso periodistas dijo que, de ser ciertas, "serían conductas muy graves, deplorables y contrarias a los valores del banco".
"Nuestro interés es acabar lo más rápido posible", sentenció Torres, quien agregó que "la investigación llevará varios meses de trabajo y es importante hacerla bien".
Además, los hechos también están siendo investigados en la Audiencia Nacional y el banco, asegura, estar colaborando activamente con la justicia "procurando siempre lo mejor para los intereses del banco y sus accionistas".
Al margen de todo lo anterior, el nuevo presidente del BBVA se mostró tranquilo de que el escándalo tendrá impactos relevantes en el negocio o en la cotización bursátil.